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La Justicia belga archivó el caso del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y de los cuatro exconsellers que le acompañaron en su huida a Bélgica, después de que el Tribunal Supremo decidiera retirar las órdenes europeas de detención y entrega (OEDE) que pesaban sobre los cinco políticos catalanes, según revelaron fuentes de la defensa.
Con esta decisión se formaliza también la supresión de las medidas cautelares que les fueron impuestas por el juez de instrucción cuando se entregaron a las autoridades belgas el pasado 5 de noviembre, lo que les deja libertad para viajar fuera de Bélgica.

La audiencia se celebró pasadas las 11:30 horas con la presencia de los abogados, pero no de los requeridos, y duró apenas unos minutos, ya que se trataba únicamente de un trámite para formalizar el cierre del caso.

Ya el pasado 5 de diciembre, cuando el Tribunal Supremo informó a las autoridades judiciales belgas de su decisión vía Eurojust, la Fiscalía de Bruselas informó de que las medidas cautelares impuestas a Puigdemont y sus exconsellers serían retiradas de manera “inmediata”.

Tras entregarse a las autoridades belgas el 5 de noviembre, Puigdemont, Toni Comín, Lluís Puig, Meritxell Serret y Clara Ponsatí, quedaron en libertad sujeta a medidas cautelares.

El juez dictó entonces para ellos la prohibición de salir del territorio belga sin acuerdo del juez de instrucción, residir en una dirección fija y presentarse personalmente cuando sean convocados por las autoridades judiciales o policiales, entre otras condiciones.

Por su parte, el cabeza de lista de JuntsxCat a las elecciones, Carles Puigdemont, criticó las consecuencias de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña en muchos ámbitos, como el de la salud. “Para comprar un fonendoscopio hay que jurar la Constitución”, subrayó.

En un acto en el recinto modernista de Sant Pau, en Barcelona, para presentar las propuestas de JuntsxCat sobre salud, recordó mediante videoconferencia que cuando gobernaba anunció la convocatoria de 2.400 nuevos profesionales sanitarios, pero que llegarán mucho más tarde con el artículo 155.

“La Generalitat, ocupada por el 155, es más lenta, tiene más trámites burocráticos, es más pesada y se han paralizado contratos, inversiones y todos los proyectos de futuro”, lamentó Puigdemont. Así, emplazó a PP, C’s y PSC a preocupase más por buscar una solución al déficit de la sanidad que de quitar carteles y lazos amarillos en apoyo a los encarcelados.

Estado del bienestar

Para el presidente cesado, el objetivo es construir una Cataluña mejor, con un estado del bienestar de primer nivel, lo que cree que los catalanes se pueden permitir “sin tener que luchar por las migajas que el Estado” da cuando se necesitan.

Si gana las elecciones, también anunció el compromiso de impulsar un pacto que defina las políticas de salud de los próximos años, y por tanto de los programas y los equipamientos, y que responda a las necesidades de los profesionales y “salvaguarde un modelo de los que quieren destrozarlo”.

El número 69 de la lista por Barcelona, el doctor Antoni Trilla, aseguró que Cataluña es “uno de los mejores lugares para estar enfermo”, y bromeó al pedir a la ciudadanía que lo piense bien cuando viajen por el mundo.

Entre las propuestas de JuntsxCat, los candidatos priorizaron la necesidad de acabar con la precariedad laboral en el sector sanitario, así como fomentar la formación continuada y por conciliar la vida personal y laboral de sus profesionales.

FuenteEUROPA PRESS
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