Rajoy (i) junto al candidato del PPC Xavier García Albiol (c) y el presidente de Freixenet.
Rajoy (i) junto al candidato del PPC Xavier García Albiol (c) y el presidente de Freixenet. / EFE
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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer que espera tener un “diálogo normal y civilizado” con el nuevo Ejecutivo catalán que surja de las elecciones autonómicas del 21 de diciembre. Y recalcó que “siempre” ha estado dispuesto al diálogo, pero tiene que ser dentro de la ley.

Así se pronunció el jefe del Ejecutivo en la sesión de control al Gobierno del Pleno del Congreso, después de que el portavoz parlamentario del PdeCAT, Carles Campuzano, le solicitara que “abandone el autoritarismo y dialogue con las instituciones de Cataluña”.

Es más, el diputado de la antigua Convergencia exigió al presidente del Gobierno que “eleve a la categoría de ley la voluntad de los catalanes” y pronosticó que en el 21-D el mandato volverá a ser la celebración de un referéndum.
El presidente del Gobierno afirmó que lo que ha ocurrido en Cataluña se debe a que “desgraciadamente” unos gobernantes “decidieron que en su comunidad la Constitución no regía y no se aplicaba” e “inventaron una nueva legislación”, sin dejar hablar a la oposición y “haciendo caso omiso a las resoluciones de los tribunales”.

“Esas personas decidieron que estaban por encima de la ley y podían hacer lo que quisieran”, resaltó, para añadir que entonces tuvieron que aplicar el artículo 155 de la Constitución para “restaurar la primacía de la ley y los derechos de las personas”.

Según recordó, la primera obligación de un gobernante es cumplir la ley y no es democrático “liquidarla” como hicieron con las decisiones adoptadas en el Parlamento catalán en el mes de septiembre, en alusión a la aprobación de la Ley del referéndum y la Ley de transitoriedad.

Rajoy dijo que espera que “las cosas se normalicen pronto” y que puedan tener como han hecho desde 1978 “un diálogo normal y civilizado”. Y subrayó que siempre ha estado “dispuesto a dialogar” pero dentro de la ley no planteando un “referéndum sí o sí” como, según dijo, hicieron los anteriores gobernantes de Cataluña.

Campuzano recriminó a Rajoy que estos años, ante las demandas de diálogo de los catalanes, se haya “parapetado” en el “argumento de respeto a la ley” y que no se le podía “imponer la celebración de un referéndum en Cataluña”.

Sentido común

A su juicio, lo que es “normal y de sentido común en Cataluña es elevar a la categoría de ley la voluntad de los catalanes de decidir en referéndum su futuro político”. De hecho, pronosticó que esa demanda “seguramente” va a “volver a ganar” en las elecciones del 21 de diciembre.

En este sentido, dijo a Rajoy que no puede “impedir” que un “deseo mayoritario” de la sociedad catalana se pueda canalizar y tiene la “obligación democrático” ponerse a negociar ese mandato con el nuevo Parlamento catalán y el nuevo Ejecutivo autonómico.

Es más, acusó al Gobierno de “dejar pasar el tiempo” para ver si la situación se “disolvía como un souflé, intervenir las finanzas de la Generalitat o reprimir de manera violenta el ejercicio de derechos de los ciudadanos”, sin que hayan “pedido disculpas por esa violencia”.

Campuzano culpó también al Gobierno del Partido Popular de haber “alentado la marcha” de determinadas empresas de Cataluña, así como de “consentir el discurso del odio, encarcelar a personas inocentes y promover la caza de brujas” que, en su opinión, están “viviendo estos días”. “Le ruego que abandone el autoritarismo y dialogue con las instituciones de Cataluña”, concluyó el diputado catalán.

 

  • Balance. Rajoy se escudó en la reducción del número de desempleados en el último año en más de 600.000 personas para calificar de “muy razonable” sus 13 meses de gobierno de la actual legislatura pese a la escasa iniciativa legislativa denunciada por el PSOE.
  • Constitución. El presidente del Gobierno ironizó con la “vuelta” del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, “al redil constitucional”, y le retó a acudir al Tribunal Constitucional a denunciar todos los incumplimientos de la Carta Magna que el líder morado señaló durante la sesión de control al Ejecutivo.
  • Única garantía. El jefe del Ejecutivo aseguró, de cara al 21-D, que “el PP es la única garantía de que Cataluña siga siendo España y siga siendo Europa”. Rajoy dijo en referencia a los comicios que “las batallas hay que ganarlas en todos los parlamentos”. Así, defendió la aplicación del artículo 155 porque “acabó con un disparate” y lo considera constitucional.
  • Empresas catalanas. Rajoy pidió “que no se castigue ni se boicotee” a ninguna empresa por ser catalana, ya que los empresarios no tienen la culpa de decisiones políticas que tachó de irresponsables. En una visita la tarde de ayer a la empresa de cava Freixenet, en Sant Sadurní d’Anoia junto al candidato del PP Xavier García Albiol, lamentó que muchos empresarios “se han visto castigados” en Cataluña y el resto España por cuestiones políticas.
FuenteEUROPA PRESS
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