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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer que el “daño” causado por el proceso independentista “se puede revertir rápidamente” si a partir del próximo día 21 de diciembre se abre en Cataluña “una nueva etapa en la que quede definitivamente superada la política de desafío constante y desobediencia que ha marcado los últimos tiempos”. Además, avisó de que en España se seguirá cumpliendo la ley, después de que ERC haya anunciado que retomará la vía unilateral si el Ejecutivo se niega al diálogo.

“Sea cual sea el resultado de esas elecciones, existe algo sobre lo que ya no se albergan dudas: en España la ley se cumple y así va a seguir siendo. El Estado de Derecho ha demostrado que tiene mecanismos democráticos y eficaces para defenderse de quienes pretenden liquidarlo”, enfatizó Rajoy.

Precisamente este domingo el líder de Demòcrates, Antoni Castellà, afirmó que no han renunciado “a la ruta independentista” y avanzó que si vuelven a ganar las elecciones el 21 de diciembre y no es posible establecer una “negociación bilateral con el Estado” recuperarán la “vía unilateral”.

Tras reiterar que se ha demostrado que la democracia funciona, el presidente del Gobierno dijo que lo que cabe esperar es que los independentistas catalanes, “a partir de ahora, asuman que pueden luchar por sus ideas, porque España es una democracia, pero siempre dentro de la legalidad”.

Al ser preguntado si, en el caso de que los independentistas retomen esa vía unilateral, el Gobierno volvería a aplicar el artículo 155 de la Constitución, Rajoy no quiso entrar en hipótesis y defendió esperar a que se vayan produciendo los acontecimientos, dado que si se producen tendrá que tomar decisiones. “Las tomaré cuando se produzca eso, en el supuesto de que se produzca”, enfatizó el presidente.

Tras asegurar qué “significa exactamente la unilateralidad”, dijo que “supone” que es volver a “saltarse la ley, la Constitución”, no aplicar al Estatuto de Autonomía y convocar un referéndum. “Convendría llamar a las cosas por su nombre”, apostilló, para agregar que saltarse la ley y las normas de convivencia sería volver “a la ley del más fuerte”. “Eso no se debe hacer. Está muy mal”, exclamó.

El jefe del Ejecutivo defendió la aplicación del 155 en Cataluña hace un mes y medio y señaló que una las razones que le llevó a activarlo fue el “gravísimo deterioro económico que la desobediencia y la deslealtad de la Generalitat estaba causando a Cataluña y, por extensión, al resto de España”.

Economía catalana

En este sentido, subrayó que los indicadores económicos demuestran que la economía catalana, “uno de los motores más potentes de la economía española, se ha gripado a causa del independentismo”, como demuestran, dijo, el empleo, la inversión, las matriculaciones de vehículos, el turismo, los visados de vivienda o las exportaciones. Según agregó, en todos esos indicadores se reflejan las “consecuencias letales de la incertidumbre y la falta de seguridad”.

Sin embargo, indicó que ese daño se puede “revertir rápidamente” si a partir del 21 de diciembre se abre en Cataluña una “nueva etapa” en la que “quede definitivamente superada la política de desafío constante y desobediencia que ha marcado los últimos tiempos”. En su opinión, si la situación se “normaliza definitivamente y en breve”, Cataluña y España pueden “protagonizar un gran salto adelante y volver a crecer a niveles cercanos al 3%”.

“Ese debería ser el objeto de todos los protagonistas políticos independientemente de las propuestas, las ideas, los sueños y las ensoñaciones; porque de ese nivel de crecimiento depende el futuro de los catalanes y la solvencia de las instituciones”, manifestó.

FuenteEUROPA PRESS
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