Publicidad

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, insistió ayer desde Bruselas en sus críticas a las instituciones europeas, a las que acusó tener “dos varas de medir” y de “animar a Rajoy en su represión”. Al tiempo, preguntó al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, si cree que los manifestantes han ido a Bruselas a apoyar a delincuentes.

“Cada vez que se utilizan dos varas de medir, y están muy cerca de aquí los que lo hacen, no están respetando los valores de nuestra querida Europa”, señaló Puigdemont durante su intervención al término de la manifestación que tuvo lugar en Bruselas para reivindicar el desafío soberanista.

Puigdemont también lanzó un mensaje directo al jefe del Ejecutivo comunitario y a “todos los amigos” del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a quienes cuestionó por si creen que los asistentes a la manifestación han acudido a la capital belga para apoyar a personas “delincuentes”.

“Escuchad bien ¿Habéis visto en algún lugar del mundo una manifestación como esta para apoyar a delincuentes? No. La próxima vez que os reunáis con Rajoy le podéis preguntar por qué persigue al Gobierno catalán como si fueran delincuentes y hay una población que se ha movilizado hasta mi despacho para apoyarme. Porque quizá no somos delincuentes, quizá somos demócratas”, subrayó.

El expresidente de la Generalitat subrayó que “cuando la Europa oficial se dedica a animar a Rajoy en su represión” pasan “cosas maravillosas” como la manifestación, que lejos de alejar a los catalanes independentistas de Europa, les “empuja a acercarse más”.

Represión

“Cuando la Europa oficial se dedica a animar a Rajoy en su represión, es cuando pasan cosas maravillosas como la de hoy, que en lugar de alejarnos de Europa, nos empuja a acercarnos todavía más, a venir a Bruselas y hacer oír nuestra voz pacífica”, dijo.

“Hay una oportunidad para Europa con lo que pasa en Cataluña. Es necesario esperar al 21-D y luego comenzaremos a hablar el 22”, finalizó su discurso ante una multitud de manifestantes.

Puigdemont subrayó además que desea “una Europa que no tenga miedo de decirle a uno de sus miembros cuando no respeta los derechos básicos” y “que no tenga que pasar vergüenza cuando países de fuera vienen a preguntar si lo de Cataluña son las nuevas reglas de juego”.

“Decimos con toda nuestra humildad y también con toda nuestra ambición que desde esta Cataluña movilizada queremos y podemos construir oportunidades de progreso y reformas europeas. Eso debe enorgullecer a Europa”, reivindicó.