Publicidad

Los castellanoleoneses presentan un índice de 6,5 puntos de satisfacción con su vida, la segunda peor calificación entre las comunidades autónomas, sólo mejor que Galicia (6,1), y todo pese a que la región presenta la sexta mayor puntuación de España en el índice objetivo de bienestar.

Así se desprende de la monografía ‘Las facetas del bienestar: una aproximación multidimensional a la calidad de vida en España y sus comunidades autónomas 2006-2015’, que publicará próximamente la Fundación BBVA y el Ivie.

País Vasco, La Rioja, Navarra y Madrid son las comunidades autónomas que presentan mejores niveles de bienestar tras la crisis y el inicio de la recuperación económica, junto con Cantabria y Castilla y León, según los datos de los años 2014 y 2015. Por el contrario, Andalucía y Canarias son las que registran los peores resultados, mientras que Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia se sitúan por debajo de la media nacional de bienestar. En torno a la media figuran Aragón, Cataluña, Asturias, Islas Baleares y Galicia.

Según la monografía, se observa una cierta disparidad entre los niveles de bienestar aproximados por las variables objetivas y el grado de satisfacción con la vida, como ocurre en Castilla y León, que tiene la sexta posición en el índice de bienestar, pero sus ciudadanos, según una estadística de 2013, presentan una puntuación de 6,5 en satisfacción con sus vidas, por debajo de la media estatal (6,9).

Así, los habitantes de Islas Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana, que presentan niveles medio y medio-bajos de bienestar objetivo, son los que tienen una percepción más positiva de su vida (junto con los de Navarra y el País Vasco, con altos niveles de bienestar objetivo). Lo contrario ocurre en el caso de Galicia, que aparece por encima de la media en bienestar objetivo y, sin embargo, es la comunidad más insatisfecha (en torno a tres desviaciones típicas por debajo de la media).

El trabajo (realizado por los investigadores Carmen Herrero y Antonio Villar, en colaboración con Ángel Soler, técnico de investigación del Ivie) analiza la evolución del bienestar entre 2006 y 2015 con datos del INE y teniendo en cuenta la metodología adoptada por la OCDE en su programa How’s Life, que ofrece información sobre 50 indicadores relativos al bienestar presente y los recursos para mantenerlo.

Según How’s Life 2017, España se sitúa actualmente por debajo de la media de la OCDE en los indicadores de renta, empleo, vivienda, educación y satisfacción con la vida, mientras que supera el promedio en las variables del bienestar relacionadas con la salud, las conexiones sociales, el medio ambiente y la seguridad. Excepto en educación, la evolución en el periodo analizado en España ha sido negativa para todos los parámetros objetivos que afectan al bienestar (renta, empleo, vivienda y compromiso cívico).

Según el informe, la renta de los hogares entre 2009 y 2015 cayó en España un 8,7%, el mayor retroceso de todos los países de la OCDE que, en su conjunto, registraron un incremento del 4,3%. Además, este descenso se ha repartido de forma muy diferente entre los distintos grupos de renta. La pobreza, medida por el porcentaje de personas que viven en hogares cuyo gasto es inferior al 60% de la mediana de gasto nacional, ha crecido un 6,07% entre 2006 y 2014.

En cuanto a la tasa de empleo, en 2016 multiplicaba por 2,3 el valor de 2006 para el conjunto de España, llegando a alcanzar la cifra del 26%. Estos altos niveles medios de desempleo esconden grandes diferencias en la intensidad del impacto de la crisis por comunidades autónomas, sexos y, sobre todo, generaciones. La población joven es la que ha sufrido en mayor medida el aumento del desempleo. Los jóvenes de entre 16 y 24 años llegaron a superar el 55% de tasa de desempleo en 2013, y en 2016 ascendió al 44,4%.

FuenteEuropa Press
Compartir