El Ballet Nacional ofrece la versión “mediterránea” del mito de Electra

El Teatro de la Zarzuela acoge una propuesta artística que aúna diferentes estilos de la danza para relatar la tradicional historia griega pero trasladada a la “España profunda”

El Teatro de la Zarzuela acoge, desde el sábado y hasta al 23 de diciembre, el espectáculo ‘Electra’, la primera propuesta artística de obra argumental del Ballet Nacional de España desde 2008 que, hilvanando el ballet clásico con el folclore y el flamenco, ofrece una versión “mediterránea” del antiguo mito griego de Electra.

Así, el espectáculo, dirigido por el coreógrafo Antonio Ruz, aúna distintos estilos de la danza con el fin de “crear un lenguaje propio” a través de la danza española. “Para mí los lenguajes no tienen fronteras y he intentado que los bailarines abran su mente”, expresó Ruz en la presentación de la pieza.

El argumento relata la historia de Electra, que tras ser casada, por decisión de su madre, la reina Clitenmestra, con un humilde pastor, no llega a consumar su matrimonio al no amar a su esposo. Cuando visita la tumba de su padre, Electra se reencuentra con su hermano Orestes, y ambos acuerdan vengar la muerte de su padre, asesinado por su propia madre y su amante.

En este contexto, relató que decidió enrolarse en este proyecto puesto que al indagar sobre las distintas versiones de ‘Electra’ descubrió que, en la versión de Eurípides, la trama se desarrollaba en un universo rural donde los espacios como el campo o el agua cobraban mucha importancia, algo que “conectaba con sus propias raíces”.

“Siempre que imagino una creación necesito puntos de unión entre la temática y mis orígenes”, explicó para precisar que de esa forma llevó a la Electra griega a la “España profunda” de las primera mitad de siglo XX. “Es una Electra mediterránea con la que el público se va a sentir identificado”, apostilló Ruz.

Además, destacó que el tema del “matricidio” y de cómo una hija es capaz de asesinar a su propia madre “le fascinó desde el primer momento” y le puso en contacto con la España oscura de “los crímenes de Cuenca”.

Así, a través de una escenografía “abstracta y limpia” que contrasta con un vestuario de “folclore estilizado” se muestra a un personaje con “muchos colores y matices” que ha sido trabajado desde la improvisación”. “Su belleza estética y su visceralidad me ofrece un magnetismo que tenía que estar contado a través de la danza”, expresó. A su juicio, el espectáculo se trata de una “experiencia humana y sensorial” donde la danza convive con el espacio, la luz, la música y la voz formando parte de un todo”.

Naturalidad

En cuanto a la música, a cargo del director de orquesta Manuel Coves, se trata de una “música muy descriptiva y teatral” que varía en función de las escenas. Para Coves, la dificultad ha residido en trasladar la “naturalidad” de la música más popular a la orquesta, y hacer que los bailarines se sientan cómodos en el escenario.

En este sentido, el director de la institución, Antonio Najarro, resaltó que “lo más atractivo” de la obra es el protagonismo de la “expresividad de los bailarines” partiendo de “lo más visceral”. “En base a eso ha ido construyendo la coreografía pero siendo siempre fiel a la emoción que parte de cada una de las escenas”, señaló.

A su juicio, esta versión de la tragedia griega tenía que “respirar danza española”. “Son nuestras raíces y nuestro sello lo que nos hace únicos en el mundo”, concluyó.

FuenteEUROPA PRESS
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