Publicidad

Desde el momento en que los artesanos han abierto los expositores de la XXIII Feria de Cerámica, el público en buen número ha acudido para contemplar y, en muchos casos, para hacer sus primeras compras, demostrando el atractivo que tiene esta actividad dentro de la oferta de ocio, cultura y comercio de Segovia en la semana de puentes festivos.

La feria ARCE 2017 ha sido inaugurada en la mañana del miércoles por la alcaldesa de Segovia Clara Luquero en la avenida del Acueducto donde muestran sus obras hasta la noche del domingo, día 10 de diciembre, treinta talleres de ceramistas y alfareros. Las carpas de exposición abren para mostrar miles de piezas únicas de once de la mañana a nueve de la noche.

La alcaldesa Clara Luquero y la concejala Paloma Maroto han recorrido los treinta expositores, acompañadas por Emilio Carrasco, presidente del Colectivo Ceramistas de Segovia (COCERSE) que organiza la muestra.

Emilio Carrasco ha explicado que este año todos los participantes son españoles, dominando como siempre la representación de Castilla y León. “Tenemos por norma que entre el 30 y 50 por ciento sean de la región” comenta Emilio Carrasco para quien también es importante dar entrada a artesanos que no han venido nunca a la Feria de Segovia para que “no parezca siempre la misma”. Este año hay seis talleres que se estrenan en ARCE. Apostar por la renovación no siempre es fácil, según Carrasco ya que “no hay tanta gente que se suba al carro de la cerámica”. Asegura que aunque este es un oficio que “acompaña al hombre desde el principio de la historia, tiene altos y bajos y ahora no nos sopla el viento de cara”. “Antes, la cerámica era imprescindible para beber o contener el agua, y aunque ahora no, porque hay otros materiales, sí se ha producido una vuelta a lo tradicional”, ha comentado durante la visita.

En este mismo sentido se ha pronunciado la alcaldesa que ha destacado el magnetismo de las piezas bellas y útiles. “Tienen encanto; las estoy viendo y dan ganas de tocarlas y de tenerlas presentes en una estancia donde pases parte del día”, ha indicado Luquero al contemplar las piezas de los expositores. Para la alcaldesa la Feria Arce es “un atractivo que se suma a la ciudad patrimonial” y a la agenda de actividades culturales que Segovia ofrece estos días. “Y la gente lo espera porque piensa en las compras navideñas”, ha añadido asegurando que los segovianos y los visitantes que en estas fechas acuden a la ciudad valoran la singularidad de las piezas artesanales.

La vigésima tercera edición de la feria cuenta con 21 talleres de Castilla y León, —seis segovianos—, y el resto proceden de Asturias, Castilla-La Mancha, Cataluña, Cantabria, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Galicia, Euskadi y La Rioja. Hay una carpa dedicada a alfarería, cacharrería y técnicas tradicionales, y en el resto de espacios se mezcla el diseño, la vanguardia y la tradición de la cerámica, dando cabida a un amplio abanico de técnicas y estilos. “Este es un oficio —ha indicado el presidente de COCERSE— que ofrece mucha diversidad porque se puede jugar con cientos de materias primas, barros de distintos colores, temperaturas, hornos y atmósferas distintas”. Para Emilio Carrasco “la cerámica es un mundo inmenso” y para Clara Luquero cada artesano del barro maneja un “lenguaje diferente” cuyas manifestaciones pueden disfrutarse esta semana en Segovia.

La muestra combina piezas de colección, elementos de decoración, complementos de vestuario y útiles domésticos. Los adornos navideños también están presentes.

Al comprobar la gran afluencia de público registrada en las primeras horas de la muestra, los artesanos han manifestado su satisfacción. “Los segovianos siempre responden y se nota que quieren a la artesanía, pero además aquí hay muchísimo turista”, comentaba Mercedes Vergara, artesana del Valle del Tiétar que ha participado en varias ediciones. Francisco Fernández, de La Roda, que acude por primera vez también ha sido elogioso. “El ambiente es magnífico, el marco maravilloso y la afluencia de visitantes va muy bien” ha indicado este artista que está sorprendiendo con cerámica japonesa, cerámica mediterránea y piezas de experimentación, en las que se remarca la belleza de la imperfección.

El puchero de barro está de moda

Lo dice el maestro alfarero, Juan Carlos Martín Arribas, que año tras año recibe a los visitantes de la Feria de Cerámica junto al Acueducto: “El puchero está de moda”. El artesano de Fresno de Cantespino, único en su oficio asegura que la demanda de esta pieza de la cocina tradicional, ideal para la cocción de guisos, está experimentando un fuerte incremento en los últimos años. La han puesto de moda los restaurantes que gustan servir sus cocidos en pucheros individuales. “Yo vendo a varios restaurantes de distintas ciudades”, asegura Juan Carlos Martín. Pero el gusto por el barro también ha llegado a muchos hogares, incluidos los de las grandes capitales donde parecía que el ritmo vertiginoso de vida no dejaba tiempo para cocinar un guiso a cocción lenta. “Ahora valoran más el sabor que tiene un cocido preparado en casa en un puchero y llegan de trabajar, lo ponen al fuego y lo quitan a las pocas horas para disfrutar al día siguiente”, comenta Juan Carlos Martín haciéndose eco de la experiencia que le transmiten sus clientes. Eso sí, sus pucheros están adaptados para fuego de gas y vitrocerámica.

Compartir