Publicidad

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó ayer al responsable de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, de su intención de trasladar la Embajada norteamericana en Israel de Tel Aviv y Jerusalén; un movimiento que contravendría las reivindicaciones históricas de los palestinos. Así se lo confirmó Trump a Abbas durante una conversación telefónica, según el portavoz del Gobierno palestino, Nabil Abu Rdainah. “Notificó al presidente (Abbas) su intención de mover la Embajada”, aseguró Rdainah, en un comunicado en el que no aclaró cuándo se produciría este cambio.

Abbas, por su parte, advirtió a Trump “de las peligrosas consecuencias que una decisión así tendría para el proceso de paz y para la paz, la seguridad y la estabilidad de la región y del mundo”, según la agencia de noticias Wafa. En este sentido, reiteró su reivindicación de Jerusalén Este como capital del futuro Estado palestino.

Abbas tiene previsto seguir negociando con otros líderes mundiales para impedir el paso “inaceptable” que supondría el reconocimiento formal de Jerusalén como capital de Israel. Ya ha contactado con el Papa y con los presidentes de Rusia y Francia, Vladimir Putin y Emmanuel Macron, respectivamente, para buscar su “intervención”. El presidente ruso, Vladimir Putin, le dio su apoyo para la reanudación de las conversaciones con el Gobierno de Benjamin Netanyahu, con vistas a negociar, entre otras cuestiones, el estatus de la ciudad de Jerusalén, según un comunicado del Kremlin.

Además de con Abbas, el presidente de Estados Unidos habló por teléfono con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y con el rey de Jordania, Abdalá II, y según la Casa Blanca es “probable” que converse a lo largo del día con otros dirigentes internacionales, en plena polémica por el posible reconocimiento de Jerusalén como capital israelí.
La Casa Real jordana también confirmó en un comunicado que Trump adelantó al monarca el inminente traslado de la Embajada. Abdalá II, al igual que Abbas, advirtió de las “peligrosas repercusiones” que tendría, al tiempo que reivindicó Jerusalén Este como capital palestina, según la agencia de noticias oficial Petra.

El Gobierno de Jordania tiene previsto convocar a la Liga Árabe y la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) para analizar las últimas polémicas y “coordinar” posturas, explicó a Reuters el ministro de Exteriores, Ayman al Safadi. Ambos bloques ya han expresado su preocupación por la imprevisible deriva de los acontecimientos en Israel.

Discurso

La semana pasada, varios medios estadounidenses adelantaron que el presidente pronunciaría esta semana un discurso para reconocer formalmente Jerusalén como capital del Estado hebreo. Según estas informaciones, el reconocimiento podría producirse hoy, lo que ha dado pie a todo tipo de reacciones.

Tanto israelíes como palestinos reivindican Jerusalén como la capital de su Estado, por lo que cualquier gesto vinculado a la ciudad está rodeado de polémica y amenaza con tumbar el frágil equilibrio en la zona. Varios líderes árabes han advertido de que el reconocimiento que ultima Trump daría al traste con cualquier posibilidad de paz. El actual inquilino de la Casa Blanca zanjaría la actual bipolaridad estadounidense, que por una parte ya contempla en una ley de 1995 que la legación diplomática debe estar ubicada en Jerusalén y no en Tel Aviv. Sin embargo, durante estas dos décadas los sucesivos presidentes han ido prorrogando una exención que plantea aplazar dicho traslado en aras del “interés nacional” —el propio Trump renovó dicha exención en junio de 2017—.