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La vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama, a la altura de Prádena y de Arcones, se tiñe de color rojo intenso durante los meses más fríos del año. Los frutos del acebo empiezan a madurar en los últimos días de octubre. Desde esa fecha hasta finales de enero es la mejor época para contemplar este espectáculo natural, que cada año atrae mayor número de turistas a la falda serrana.

La gran belleza de las hojas y los frutos de los acebos estimuló su sobreexplotación, hasta que Europa empezó a aprobar medidas proteccionistas. Protegidos los acebos por la legislación vigente de Castilla y León, en los últimos años es la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta quien debe autorizar las podas. Este año, a causa de la sequía, la cantidad permitida por los técnicos ha sido “bastante baja”. En Prádena, 1.000 kilos; en Arcones, 170.

En cualquier caso, ambos pueblos quieren aprovechar el reclamo de su acebo para promocionar su localidad. Prádena organiza el que, desde este año, pasa a llamarse ‘Mercado del Acebo’, esto es, un mercadillo de productos navideños en el que las estrellas son las ramas de acebo y los centros decorativos que elaboran y comercializan un grupo de mujeres. Las ramas cuestan desde 5 euros, y los centros van de 10 a 30 euros, dependiendo de su complejidad. En torno a ese puesto de venta habrá tres de artesanos de la localidad y varios más de productos ecológicos. Por si era poco, varios colectivos del pueblo colocarán puestos —entre otros, uno de venta de castañas asadas— para financiar las actividades que realizan todo el año.

Este ‘Mercado del Acebo’ se celebrará los días 8 y 9 de diciembre, y la alcaldesa de Prádena, Mar del Carmen Rey, quiere aprovechar el evento para que los visitantes suban a disfrutar del acebal de su pueblo, promocionado como “el más meridional de España”, de unas 60 hectáreas, inscribiéndose en las visitas guiadas que se organizan desde la Oficina de Turismo de la localidad. “Sube muchísima gente”, asegura la regidora, que aunque reconoce que este año los acebos “no están tan bonitos como otros años”, mantienen su tirón.

La ruta, de cerca de tres horas de duración, parte de la zona recreativa ‘El Bardal’, y va ascendiendo por la falda de la Sierra, donde se puede contemplar una variada vegetación —sabinas, robles y pinos— y la Cañada Real Soriana Occidental, que se cruza.

arcones Pero aunque cuando se habla de acebo en la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama siempre se hace referencia al acebal de Prádena, el área de distribución de este árbol en Segovia no se ciñe únicamente a ese término municipal. En Arcones también hay, sobre todo en ‘La Dehesa’.

En Arcones, la Junta ha autorizado este año la poda de 170 kilos de ramas. “Me parece poco, pero es Medio Ambiente quien decide”, acepta la alcaldesa de Arcones, Laureana Martín. En Arcones, la gestión del acebo es diferente a Prádena. También son mujeres voluntarias quienes lo transforman, pero en este caso no ganan ni un euro con su trabajo. “Todo lo que recaudan es para el Ayuntamiento”, agradece Martín. Una parte de las ramas cortadas serán vendidas en el pueblo esta semana, en forma de centros decorativos navideños —al precio de 15 a 30 euros— o guirnaldas —30 euros—. “Nos quitan de las manos todo lo que se hace; siempre pasa lo mismo”, afirma Martín. Este año, otra parte del acebo cortado se va a vender a Pedraza, para que la villa amurallada decore su plaza. “A las mujeres las hace mucha ilusión, y yo no me voy a oponer”, agrega la regidora, quien solamente ha puesto una condición, la de que queden ramas para adornar también Arcones.

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