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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, agradeció ayer a la primera ministra británica, Theresa May, su “apoyo al Gobierno español y al pueblo español en el conflicto vivido en Cataluña”, al inicio de su reunión en el 10 de Downing Street.

“Sin respeto al Estado de Derecho y sin respeto a la ley no hay democracia, y lo que hay es una vuelta a los peores pasados de la historia de la humanidad”, dijo Rajoy en una breve declaración junto a su anfitriona sin preguntas de los periodistas. Su viaje a Londres coincidió con el primer día de la campaña electoral para los comicios catalanes del 21-D.

Ante las cámaras de televisión, fue May la primera en mencionar la situación de Cataluña, recordando su apoyo al jefe del Ejecutivo español. “Es fundamental que impere el Estado de Derecho y que se respete la Constitución española”, aseguró la dirigente británica.

Rajoy fue recibido por May en la puerta de Downing Street después de acceder al recinto por una puerta lateral, con lo que esquivó a la decena de manifestantes que se concentraban en la entrada principal con esteladas, carteles amarillos y gritos de “presos políticos, libertad”, “no pasarán” o “vosotros, fascistas, sois los terroristas”.

El jefe del Ejecutivo español ha ‘preparado’ su llegada a Londres con un artículo en el diario ‘The Guardian’, con el elocuente título “May nos ha apoyado sobre Cataluña, el brexit no romperá nuestro vínculo”. En él, Rajoy destaca la importancia de la posición de Reino Unido, por su condición de “cuna del parlamentarismo y del imperio de la ley”.

Si en España la actualidad política está copada por las elecciones catalanas, en Londres el foco está puesto en cómo el Gobierno está gestionando las negociaciones del brexit. El lunes, May volvió de Bruselas sin cerrar, como se preveía, un acuerdo con el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, sobre el principal escollo de la negociación de la salida: la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte.

El acuerdo pasaba por permitir que Irlanda del Norte mantuviese cierto alineamiento con las normas europeas, pero se fue al traste por una llamada de la líder del partido unionista DUP, Arlene Foster, cuyo apoyo necesita May para gobernar. Todo ello con la vista puesta en el 15 de diciembre, cuando el Consejo Europeo decidirá si se han hecho “progresos suficientes” en la negociación del ‘divorcio’ para pasar a la segunda fase, la relación futura, la que más interesa a Londres.

Un gran esfuerzo

La primera ministra reunió ayer a su gabinete y, ante Rajoy, destacó que en las negociaciones se han hecho “muchos progresos” y que quedan “algunos asuntos” para los que volverá a desplazarse a Bruselas esta misma semana. Rajoy, por su parte, se mostró convencido de que esa segunda fase comenzará “lo más pronto posible”.

Junto a su anfitriona, el jefe del Ejecutivo español señaló que las negociaciones “no son fáciles para nadie” y pidió a la opinión pública que “tenga muy claro” que tanto May como su Gobierno están “haciendo un gran esfuerzo”.

Además, dejó claro que el Gobierno español quiere que, cuando el brexit se produzca, las relaciones entre los dos países sigan siendo excelentes. “La relación entre Reino Unido y España se remonta mucho antes de la entrada en la UE y perdurará mucho después de la salida”, aseguraron ambos, con palabras casi idénticas, en su breve declaración al inicio de su reunión.

Los dos hicieron hincapié en la vertiente humana de la relación bilateral, con 18 millones de turistas británicos visitando España al año y cientos de miles de ciudadanos de cada país residiendo en el otro.

FuenteEUROPA PRESS
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