Julián Sánchez Melgar, magistrado del Tribunal Supremo candidato a ser el próximo fiscal general del Estado en sustitución de José Manuel Maza, comparece hoy en la Comisión de Justicia del Congreso.
Julián Sánchez Melgar, magistrado del Tribunal Supremo candidato a ser el próximo fiscal general del Estado en sustitución de José Manuel Maza, comparece hoy en la Comisión de Justicia del Congreso. EFE/
Publicidad

El próximo fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar, que compareció ayer en la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados tal y como exige la ley antes de ser nombrado por el Gobierno, avisó “sobre el proceso independentista” que quienes reiteren “actos de desobediencia” o cometan “actos de desprecio” a la constitución se encontrarán bajo su mandato con la respuesta de la Fiscalía, que será “serena y proporcionada”, pero también firme.

“No entendemos por qué la Ley debe cumplirse en una parte del Estado y en otra no”, añadió Sánchez Melgar, actualmente magistrado del Tribunal Supremo, durante su intervención inicial ante los diputados. Además, matizó no obstante que la Fiscalía nada tiene que decir frente a “legítimas aspiraciones políticas” que se desarrollen desde el respeto al ordenamiento jurídico.

En relación con este mismo asunto, Sánchez Melgar manifestó su convencimiento en la necesidad de “evitar fisuras en el estado de derecho” y que por ello el Ministerio Público va a defender la legalidad, como es su obligación. En este punto citó a Theodore Roosevelt para afirmar que “ningún hombre está por encima de la ley ni por debajo de la ley”.

Por ello, explicó que de ser finalmente designado para el puesto permanecerá atento a los actos que se produzcan en el futuro en torno al denominado ‘procés’ si bien “en ningún caso” se propone “criminalizar declaraciones de índole política ni ideológica”.

En el trámite celebrado en la Cámara baja, —dirigida a que los diputados valoren la idoneidad y los méritos del candidato—, Sánchez Melgar manifestó que el fiscal general del Estado “no puede recibir órdenes ni instrucciones de ningún otro poder” y sólo está sometido a ilegalidad e imparcialidad que prevé la Constitución.

FuenteEUROPA PRESS
Compartir