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La Navidad está cerca y eso se nota en muchos aspectos: los muñecos de Papá Noel comienzan a invadir los escaparates, todo se ha vuelto ya rojo y verde y los abetos empiezan a cargarse de regalos. También se nota en la música y no solo en los villancicos que suenan ya en algunas tiendas, sino en los conciertos que se organizan en estas fechas. De hecho, el campus María Zambrano ya acogió el sábado su tradicional concierto navideño que cada año celebra la Universidad de Valladolid en todas sus sedes a beneficio de Unicef, con un programa musical seleccionado para la ocasión “vibrante, interesante y divertido”, según señaló en la presentación el presidente de la Joven Orquesta de la Universidad de Valladolid, Francisco Lara.

También a Navidad sonaba la música en la iglesia de Santa María Magdalena, en Zamarramala, donde el sábado por la tarde actuaron la soprano Sara Matarranz y el organista Francisco Javier López, dentro del ciclo de Adviento y Navidad ‘Música en los Barrios’, organizado por la Fundación Don Juan de Borbón.

El programa se desarrolló bajo el título ‘Arias sacras: La Salve y el Ave María’ e hizo un recorrido por las composiciones clásicas creadas para honrar a la Virgen. El tema de ‘La Salve’ —una de las antífonas más célebre de las cuatro que contiene el breviario de la Virgen— fue el leitmotiv de la primera parte del programa, con obras de Pergolesi y Aguilera de Heredia. La obra para órgano de Francisco Correa de Araújo, y una hermosa muestra de ‘Ave Marías’ de todas las épocas, desde Bach, Gounod y Schubert, a dos compositores actuales, el madrileño Carlos Vences y el segoviano Fernando Ortiz, completaron el programa.

La próxima cita del ciclo ‘Música en los Barrios’ tendrá lugar el sábado 16, en la iglesia de Santa Eulalia, con Josetxu Obregón, seguramente el cellista barroco más reclamado en festivales y ciclos, junto al clave del muy destacado organista y clavecinista Daniel Oyarzabal. Su objetivo es enseñar a los asistentes cómo la tarea del violoncello en las capillas de música españolas y europeas fue evolucionando, desde la dedicación exclusiva al acompañamiento hasta el papel de solista.

Pero siguiendo con los conciertos del pasado fin de semana, y cambiando de tercio, hubo quien optó por acudir al VI concierto benéfico de Santa Cecilia, ofrecido por la Banda Sinfónica Tierra de Segovia en el Conservatorio Profesional de Música. Dirigida por Chema García Portela, la Banda ofreció un repertorio formado por las obras ‘La Kermes de las Vistillas ‘(1963), de J.M. Martín Domingo; ‘Rapunzel’ (2004), de B. Appermont; ‘Castilla’ (1887) de I. Albéniz; ‘Egmont’ (1810) de L.V. Beethoven; ‘Carmen Trillo’ (1998) de Héctor Guerrero; y ‘Los miserables’ (1980), de A. Boublil.

Y también hubo quien eligió el jazz, ya que La Cárcel acogió la celebración del ciclo Segojazz 2017, que cerró ayer por la tarde Víctor Correa, un trombonista segoviano afincado en México, quien presentó ante el público de la ciudad su último trabajo, ‘Strong Bone’, acompañado por el cuarteto de cuerdas Willy Jazz Quartet —Juan Luis Gallego (violín), Noelia Muñoz (violín), Carlos Alonso (viola) y Carla Muñoz (cello)—.

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