Kike trata de llegar a un envío en largo que acaba despejando un defensor del Pontevedra. / Diego Torrado - PontevedraViva
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Acarició el triunfo la Gimnástica Segoviana en Pontevedra, pero su falta de puntería le privó de conseguirlo. Los discípulos de Abraham García estrellaron dos balones en el palo, y obligaron a emplearse a fondo a un Edu que estuvo tocado por una varita mágica a lo largo de todo el partido. En el tramo final el colegiado anuló un gol al Pontevedra por falta clara sobre el portero azulgrana Pablo dentro del área pequeña.

La puesta en escena de la Segoviana fue arrolladora. El conjunto azulgrana encerró al Pontevedra en su área en los primeros minutos. Un disparo de Dani Arribas que Edu despejó a córner fue el primer aviso serio de los gimnásticos cuando aún no se había cumplido el primer minuto de juego, en lo que fue toda una declaración de intenciones durante la primera mitad, y buena parte de la segunda. La presión que ejerció la Sego sobre la salida de balón granate hizo mella en el equipo pontevedrés, obligado a rifar el balón en muchas ocasiones, con el escaso éxito que suelen reflejar ese tipo de acciones.

Kike, que realizó un trabajo descomunal a lo largo del partido, pero sin fortuna en los metros finales, volvió a la carga por la Segoviana a los cinco minutos en una contra fulgurante de los visitantes, pero Adri León le arrebató el balón dentro del área cuando ya se disponía a fusilar al portero local en una acción muy clara.

El meta gallego tendría que emplearse a fondo cinco minutos después, cuando Borja Plaza se internó en el área y dejó sentado a Álex González con un precioso recorte. El disparo del lateral gimnástico, sin embargo, acabó en córner a causa de una mano espectacular de Edu, que se dañó el tobillo en la acción, aunque en esta ocasión sin mayores consecuencias, todo lo contrario de lo que le ocurriría en el segundo tiempo.

Pablo, un seguro

El Pontevedra apenas ofrecía señales de vida en ataque. La prueba es que no consiguió disparar sobre la portería de Pablo hasta mediado el primer acto, cuando Añón colgó un balón al corazón del área sobre Etxániz. El punta no llegó, pero Álex González, que pasaba por allí, remató el balón en el segundo palo obligando a emplearse a fondo al portero azulgrana, muy seguro durante todo el encuentro.
La ocasión local aplacó las ansias ofensivas de la Segoviana, y el partido se adentró en una fase de sopor, aunque el control del juego continuó siendo azulgrana. Manu y Fernán llevaban la batuta del centro del campo ante un Pontevedra impreciso en la circulación de balón y falto de criterio en los últimos metros, donde todos sus ataques perecían.

Por ese motivo, Luisito, el técnico granate, decidió mover sus fichas y retiró del terreno de juego por decisión técnica a Álex Fernández para introducir a Jimmy en el lateral izquierdo cuando el choque apenas había cumplido su primera media hora. La permuta, sin embargo, no cambió el panorama y desde ese momento, y hasta el descanso, la Segoviana iba a disponer de dos ocasiones clamorosas para desnivelar la balanza a su favor. Ambas tuvieron el mismo protagonista, Dani Calleja, que falló primero un mano a mano con Edu tras un pase entre líneas de Quino y volvió a perdonar al filo del asueto tras dibujar una diagonal perfecta desde la izquierda hacia dentro, que terminó con un remate forzado que se marchó fuera del marco.

Susto, y a seguir

La segunda parte, sin embargo, empezó con una ocasión de libro para el Pontevedra. Apenas puesto el balón en juego, y con el equipo visitante ligeramente despistado, Iván Martín, que entró al rectángulo de juego sustituyendo a Mouriño, se quedó solo ante Pablo, pero tomó la mala decisión de ceder el balón a Álex González y Borja Plaza lo interceptó por el camino. La jugada, no obstante, no acabó ahí, porque el propio Iván Martín recogió el rechace y se sacó de la chistera una chilena que el propio Borja Plaza despejó bajo palos, en la que fue sin duda la mejor acción de los locales en todo el encuentro.

Consciente de que la salida en tromba del Pontevedra podría generarle problemas, la Segoviana apostó por meter el encuentro en el ritmo que más le convenía, y éste no era precisamente el del cruce de ocasiones. Pero antes de que llegaran los cambios, respondió a la oportunidad local con una doble ocasión clarísima, tras un envío al área que Anel estrelló al palo tras una gran jugada de Fernán por la derecha. En el rechace, y algo escorado Kike volvió a poner a prueba a Edu, pero entre el meta y el palo evitaron el gol azulgrana en otra acción en la que el portero del Pontevedra cayó lesionado tras golpearse en la cabeza contra el poste después del primer remate de Anel, produciéndose una brecha.

Abraham puso en juego a Asier Arranz por Kike, y sorprendió metiendo en el campo a Juan de la Mata por un Manu que jugó el partido con fiebre. El joven centrocampista gimnástico cumplió con creces, como también lo hizo Gómez, cuando salió por un agotado Fernán. El partido bajó en intensidad y lo único reseñable fue un gol anulado al Pontevedra a falta de un cuarto de hora para el final por una falta sobre Pablo dentro del área pequeña, y algunos ataques de la Segoviana, que llevaron más peligro en el tramo final que los que intentó un Pontevedra que se hartó de intentar sorprender en este tramo final con envíos en largo. El reparto de puntos no hizo justicia al juego gimnástico, pero lleva consigo el premio de salir de los puestos de descenso.

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