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El mundo se volcó ayer con la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad; pero en Segovia lo que se celebró fue el día de las personas con capacidades diferentes, porque en esta ciudad todos y cada uno tenemos unas capacidades diferentes, pues cada uno con sus peculiaridades es diferente a los demás, pero todos tenemos los mismos derechos. Nadie pone en duda eso.

Sin embargo, hay momentos en los que es bueno recordarlo, para que la sociedad siga unida con el objetivo de lograr una ciudad cada vez más accesible y, sobre todo, más inclusiva, y es que, tal y como dijo la alcaldesa, al inicio del acto, “todos somos diferentes; todos somos iguales; todos enriquecemos la sociedad en la que vivimos”.

Comenzaba así a tomar color el tilo de la avenida del Acueducto, con las grandes bolas plateadas, color que simboliza esa integración —todos los participantes lucían también un lazo plateado en la solapa—. Cada bola iba cargada de un deseo, de una propuesta, de esas ideas que comparten las diferentes asociaciones sociales, vecinales, las instituciones y los organismos oficiales.

“Tenemos capacidades diferentes, pero nuestras posibilidades son infinitas”, aseguraban desde los Hermanos de la Cruz Blanca; “cada nueva oportunidad de participar nos hace sentirnos capaces (…) luchamos sin descanso”, recordaban desde Amanecer; “somos personas que vivimos y que sabemos cómo ser grandes”, afirmaban desde Apadefim; “pretendemos ser felices”, deseaban desde Asocide; “que la palabra discapacidad no impida reconocer mis capacidades”, pedían desde la Asociación Autismo Segovia; “todos somos capaces de una forma diferente”, explicaban desde el CAMP El Sotillo… Decenas de deseos, de ideas concentradas en una sola: la inclusión debe ser real para todos.

CARTA DE UNA MADRE Uno de los momentos más emotivos del acto se vivió cuando María de Pablos, presidenta de Aspace en Segovia, leyó una carta de una madre a los Reyes Magos. En ella pide que, si no hay forma de que la medicina cure a su hija, algo que parece improbable de momento, “los días que le quedan en este mundo estén llenos de sonrisas” y, sobre todo, que pueda contar en Segovia con los cuidados necesarios, dijo, pidiendo a todas las instituciones públicas que hagan lo imposible por lograr la necesaria unidad pediátrica de cuidados paliativos.

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