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ENTREVISTA DE PILAR DE MIGUEL

La vida da unos bandazos imposibles de predecir que, en algunas ocasiones, nos sorprenden para bien.
Algo así ha ocurrido con Carmelo Olmos, procurador en los Tribunales desde hace 39 años, trabajando en despachos de procuradores ajenos, en un principio y, en despacho propio, COYMEL, desde hace años, pero un día, animado por su curiosidad y el entusiasmo de sus hijas, no dudó en lanzarse a algo tan distinto a la seriedad y rigurosidad del mundo de la justicia como es la fotografía y la publicidad, materias técnicas y artísticas, radicalmente opuestas a la labor y el conocimiento adquirido tras cinco años de estudios en el Colegio Universitario Domingo de Soto. De su experiencia y trayectoria, nos habla el protagonista.

— Cómo siempre, comenzamos esta charla hablando de la Asociación de Empresarios Segovianos en el Exterior ¿Cuál es su opinión sobre ella?
— Mi opinión es muy positiva porque se trata de conocer a distintas personas de Segovia que, por diferentes circunstancias, desarrollamos nuestra actividad profesional o empresarial fuera de la provincia, en cualquier lugar de España.
Gracias a esta asociación he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas que no conocía antes y que, con ocasión de la celebración de diferentes reuniones, charlas, conferencias, visitas… a distintas empresas o personas, dedicadas a la actividad que sea, se establecen esos contactos, con la posibilidad de iniciar relaciones comerciales o empresariales.

— ¿Cómo comenzó su andadura por el mundo de la empresa?, ¿cómo fueron los comienzos?
— Terminé la carrera de Derecho en el año 1977. En Segovia cursé 1º, 2º y 3º pero, para completar los estudios me fui a Madrid. Podía haber terminado en Segovia pero, mis hermanos estaban en Madrid y me uní a ellos.
Estudiando 4º y 5º, comencé a trabajar en el despacho de un procurador, donde estuve dos años y, al terminar la carrera me di de alta en el Colegio de Procuradores. Dejé mi puesto en el despacho particular en el que había estado los últimos años y comencé a trabajar en un despacho colectivo, dedicado a patentes y marcas.
Un año después decidí montar mi propio despacho con la idea de mejorar profesionalmente y, la verdad es que fue un acierto porque ha ido muy bien, me gusta lo que hago y estoy encantado con ello. El comienzo fue… visitando muchas empresas y entidades, ofreciéndome con la inocencia y la ignorancia de los años jóvenes (23, 24 y 25 años), con ganas de abrirte un hueco y llamando a puertas, repartiendo tarjetas de visita, llamando… “soy tal, me dedico a tal…, no sé si tienes cubierto este servicio…, me ofrezco para…” y así visitas y visitas…, a los dos meses volvía, a una empresa, a otra… ¿Te acuerdas de mí?… y así, tengo una cartera de clientes de cierta importancia. Actualmente llevo 39 años como procurador y, en el despacho, somos 6 personas que nos dedicamos a la representación procesal del cliente ante los juzgados o los tribunales. Una intermediación jurídica entre abogado, cliente y juzgado o tribunal y, además gestionamos o tramitamos cualquier tipo de documento ante cualquier organismo, tanto público como privado.

— Hasta aquí el comienzo como procurador pero, ¿cómo fue el salto al sector de la fotografía?
— A mí siempre me ha gustado el mundo de la imagen, de la publicidad… Siempre me he fijado en los anuncios en prensa o de radio, publicidad en vallas… ver cómo las empresas o los anunciantes, transmiten o anuncian su producto o su trabajo… Y, junto a dos de mis hijas, que ahora tienen 28 y 36 años y que, en el año 2012, tenían sus carreras de periodismo, Isabel y, publicidad y relaciones públicas, Beatriz, montamos Esif fotografía.
Nos animamos mutuamente. Fue como siempre: tarjetas, visitas, publicidad en revistas de moda… y en todo tipo de soportes que creíamos que eran adecuados para darnos a conocer.
En Esif Fotografía nos dedicamos a la producción, edición y realización de servicios y reportajes fotográficos, periodísticos, audiovisuales y, disponemos de drones con capacidad para capturar imágenes hasta una altura de máxima de 2.000 metros, cubrimos todo tipo de eventos comerciales, corporativos, empresariales, sociales, deportivos, moda, publicidad, tanto en exteriores como en interiores y tanto en territorio nacional como en otros países. Hemos realizado eventos en Francia, Portugal, Estados Unidos y, en estos días, tenemos a un equipo de 3 personas en México, para cubrir unos eventos en unos complejos residenciales y turísticos. De la misma manera, dentro de unos días, otro equipo de 3 personas, se trasladará a República Dominicana por un motivo similar.

Sin duda, hay que tener ganas, ilusión por luchar, que te guste lo que haces y con todo ello se fomenta la esperanza de vencer, de ganar.

— Por lo que comenta, ¿cree que la ilusión y el esfuerzo son una parte importante del éxito en el mundo de la empresa?
— Sin duda, hay que tener ganas, ilusión por luchar, que te guste lo que haces y con todo ello se fomenta la esperanza de vencer, de ganar.
Yo soy aficionado al golf y, hay un jugador sudafricano, de los buenos, de los que ganaban casi siempre o, por lo menos muchas veces… que, al terminar un torneo, que ganó, le hicieron una entrevista y en ella le decían: en el hoyo siete se le quedó la bola cerca del hoyo y en el hoyo 10 también y, en el 12, también…ha tenido mucha suerte… y este gran jugador contestó que cuanto más trabajaba, más suerte tenía… Me hizo pensar…
El lema de la empresa de fotografía que he creado con mis hijas es “Crear imágenes que cuenten historias” y siempre hemos dicho a los fotógrafos que trabajan en la empresa, pues somos 16 personas en el equipo realizando diversos cometidos, que hay que estar con las cámaras y el dedo, preparados para apretar y grabar. De un instante de un evento hay que sacar 3, 4 o 5 fotos, porque en una sacas los ojos cerrados, en otras un gesto raro…

— Para luego poder seleccionar la buena…
— En efecto, con las imágenes que se han cogido, luego se seleccionan las que se considera que son más adecuadas.
Dependiendo del tipo de evento y del número de personas que participan en él, se pueden hacer 500, 1000, 1500, 2000 o 3000 fotos. En mayo del año pasado fuimos a una boda en Andalucía en la que había entre 620 y 650 personas invitadas. Nuestro equipo era de cuatro fotógrafos y un cámara para hacer el vídeo. Se sacaron cinco mil y pico fotos… pero, como elegir entre tantas sería muy complicado para el cliente, seleccionamos las que creíamos que eran más adecuadas y bonitas y se le presentaron al cliente más o menos la mitad… Lo que se pretende es que el cliente tenga una perspectiva y un dosier que refleje lo más nítidamente y lo más brillantemente posible, lo que ha ocurrido en su evento o en su escenario o…

— Me llama la atención el que Esif Fotografía se forma en plena crisis, en un momento económicamente complicado pero, la empresa parece que funciona sin ningún problema.
— Así es… afortunadamente, toco madera… y ¡Ojalá! Muy satisfecho como padre que soy de mis hijas y, una parte que soy del estudio de fotografía. Realmente encantados.
En el 2012 empezaron. Yo ayudaba como soporte económico y legal pero ellas dos fueron las que tenían sus ideas y yo les dije: vosotras a lo vuestro, yo os ayudo y entre los tres… Hoy, en 2017, somos 16 personas en el equipo.

— Cómo ve a Segovia desde Madrid y desde la perspectiva de alguien que ha puesto en marcha su empresa junto a sus hijas…
— Un poco lejos… No he participado mucho en actividades o en eventos en Segovia, al menos hasta que en 2013 entré en la asociación y en 2015 entré en su Junta de Gobierno, donde ahora actúo de Secretario. Desde ese momento me he implicado más, vengo a eventos relacionados con el Ayuntamiento, la Diputación o con la Federación Empresarial Segoviana… y participo en charlas y conferencias. La verdad es que estoy muy a gusto y muy cómodo porque soy de Segovia, por los cuatro costados, padres, abuelos…
Veo a Segovia muy interesante en cuanto a desarrollos empresariales y comerciales, es mi tierra y tiene una gran ventaja, está a 80 Km de Madrid con lo que comunicaciones por carretera y por el AVE y la frecuencia de autobuses que hay… Las actividades comerciales y empresariales van en aumento y eso hace que vea a Segovia con una buena perspectiva y creo que va a seguir creciendo.

¿Por qué, entonces, los jóvenes se van y la población envejece?
— Las empresas tiran mucho, crean sus polígonos y sus centros comerciales y empresariales cerca de grandes ciudades donde hay aeropuertos, comunicaciones con otras ciudades… porque para las empresas es importante y arrastran y crean empleo y, las personas buscamos aquellos sitios donde hay trabajo, con el mayor ahorro posible de desplazamientos por lo cual trabajo en Madrid y en consecuencia debo vivir en Madrid o lo más cerca posible pues así gano tiempo y comodidad.

Los ayuntamientos y diputaciones creo que deberían sacar y ofertar terreno en las mejores condiciones posibles para que las empresas tengan la posibilidad de instalarse.

— ¿Cómo se podría evitar esto?
— Los ayuntamientos y diputaciones creo que deberían sacar y ofertar terreno en las mejores condiciones posibles para que las empresas tengan la posibilidad de instalarse. Deberían decir: “Aquí tenemos 2 mil, 3 mil, 100 mil metros cuadrados, o tantas hectáreas… Dónde vamos a hacer un desarrollo de un polígono industrial, tecnológico, o del tipo que sea, con buenas comunicaciones para el tráfico de personas y mercancías y concesiones de 15, 20, 30 o 50 años, con las previsiones económicas correspondientes de los ayuntamientos o las diputaciones.
Segovia, en ese sentido, tiene un gran potencial que es su cercanía a Madrid. Estamos en el centro de España y tenemos salidas para el Norte, para el Sur, para el Este y para el Oeste y, eso hay que explotarlo.

— Hay que crear suelo y evitar burocracia…
— En efecto. Se tiene que hacer una inversión enorme y, por ese motivo se tiene que hacer una oferta razonable, interesante. Si los Ayuntamientos y las Diputaciones ponen las mejores condiciones posibles desde un punto de vista económico y de desarrollo, las empresas vienen.
Si las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia… están saturadas o son más caras, las empresas tienen que empezar con las mejores condiciones económicas posibles, donde exista un panorama atractivo.
— Además, Segovia es una ciudad conocida turísticamente hablando…
— Ese también es un dato importante. El Alcázar de Segovia, su Acueducto y la Catedral, son monumentos interesantísimos y conocidísimos y, junto a su gastronomía, suman un importante atractivo turístico.
Creando empresas y facilitando la creación de estas empresas, junto con el potencial turístico que se centra en los grandes monumentos y en otros puntos de la provincia como La Granja de San Ildefonso o las Hoces del Duratón, entre otros lugares, Segovia, más otras ciudades menos céntricas o conocidas… tiene futuro. Como ya he dicho, eso hay que explotarlo.

— En muchos casos, entre los empresarios segovianos que mantienen sus empresas fuera de Segovia, me encuentro que los hijos van sucediendo a sus padres pero, casos como el suyo, en el que después de llevar una vida profesional relacionada con la justicia, se pone al lado de sus hijas, jóvenes de 30 años, para sacar adelante un negocio relacionado con la fotografía… Eso es nuevo ¿Cómo se lleva el cambio?
— ¡Muy bien! Tenemos de vez en cuando nuestras discusiones, algunas veces más agrias de lo normal (risas) pero muy bien porque ellas aceptan y entienden que con los años que tenemos “los de cierta edad”, podemos estar desfasados pero la experiencia es, como se suele decir, un grado. La templanza, la observación, el aconsejar basándose en lo que te ha pasado a ti… Y, luego pactamos, negociamos, hablamos… De la mejor forma posible porque estamos los tres en el mismo barco y entonces, unas veces se siguen unas líneas, otra vez otras… pero, pactando, negociando, hablando…

— En el consejo de administración de la empresa, ¿tiene que echar el freno a sus hijas porque a causa de su juventud tienen más ímpetu y en cambio, a usted, le tienen que animar?
— Pues sí, un poco todo. Ellas conocen y han cogido bien, cuál es su campo de acción. Me piden consejo sobre las dudas que puedan tener y yo intento ponerme en dos escenarios, desde dentro, como parte de la empresa y desde fuera, como cliente, para tener una óptica mayor y poder aportar ideas. Al final, entre los tres decidimos pero, si te soy sincero, ellas toman más decisiones sobre lo que ellas piensan que sobre lo que yo les pueda comentar. Son ellas las que están en primera línea de combate con los clientes y han captado bien lo que deben hacer.

— ¿Quién planteó la creación de esta empresa, ellas a usted o al contrario?
— De mutuo acuerdo, la mayor de las dos, Beatriz, estuvo trabajando en dos agencias de publicidad online y empezó a contactar con mucha gente relacionada con este mundo y, hablado con la hermana pequeña, Isabel, empezaron a germinar: ¿Qué te parece?, ¿Qué hacemos?, ¿Lo intentamos?… me lo comentaron y, como a mí me gusta el tema de la imagen y la publicidad, a nivel de aficionado y, como las veía tan convencidas y decididas a hacer algo les apoyé sin ninguna duda y convencido de que “si ellas lo querían y yo lo veía así, ¿Cómo iba yo a acobardarme?”. Dedicarte o hacer algo que te guste es, de entrada, magnífico. Si te gusta lo que haces, no vas a escatimar en tiempo. Tienes que estar 24 horas al día, 365 días al año pensando en dar soluciones a tu negocio. ¿Qué te cansas? Claro que te cansas pero, hay que estar: ¿Qué querrá el cliente? ¿Le gustará el diseño?… Permanentemente, como en COYMEL, visitando a los clientes, atendiéndolos…
Quien dijo que generaciones distintas no pueden trabajar bien juntas, quien dijo que las empresas familiares… terminan con problemas. Los casos de COYMEL y Esif Fotografía, muestran que querer es poder y que pese a la crisis, el ingenio segoviano, triunfa en sectores aparentemente contrapuestos.

FuentePilar de Miguel
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