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Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Ciudad Educadora, que conmemora que el 30 de noviembre de 1990 se proclamó la Carta de Ciudades Educadoras, el Ayuntamiento de Segovia, a través de la Concejalía de Educación y Juventud, y en colaboración con la comunidad educativa, ha entregado los siete reconocimientos ‘Segovia Ciudad Educadora 2017’ a otros tantos colectivos y personas particulares.

Con ellos se crea consciencia de la importancia de la educación en la ciudad y se visibiliza el trabajo que realizan, ya sea en el ámbito de la educación formal o no formal.

Para la concesión de los reconocimientos la Concejalía de Educación y Juventud abrió un periodo para que los centros educativos presentaran los candidatos que cumplieran los requisitos a través de un breve proyecto.

De esas propuestas salieron los reconocimientos ‘Segovia Ciudad Educadora 2017’ que se entregaron al CEIP Martín Chico, que ha celebrado 50 años; a Rafael Calderón Fernández, apasionado de la ciencia y su divulgación, y que ha elaborado un telescopio con el que ha difundido la ciencia en distintos pueblos y centros; a Jesús Antonio Pascual Roldán, por sus 40 años de trabajo en el colegio Maristas. También fue reconocido el Instituto de Segunda Enseñanza de Segovia, antecesor del actual IES Mariano Quintanilla, por donde pasaron Antonio MAchado y María Zambrano; al IES Andrés Laguna, referente en enseñanza medias y que cuenta con el nivel más alto en tecnologías de la información; a Mercedes Sastre Rubio, con 42 años de trabajo a sus espaldas, y comprometida con la educación también de los más desfavorecidos. Y a la Fundación Proclade, entidad vinculada al colegio Claret y que presta especial atención a proyectos educativos en países en vías de desarrollo.

Tras la entrega de estos siete reconocimientos a la labor educativa, la alcaldesa Clara Luquero, leyó el Manifiesto de todos los alcaldes y alcaldesas de la Asociación de Ciudades Educadoras a la que pertenece Segovia desde el año 2006, como acto de reconocimiento de los diversos agentes educativos locales y en defensa del Derecho a la Ciudad Educadora.

Recordó que la ciudad del Acueducto pretende cumplir con los objetivos de la asociación: “reconocer, ejercitar y desarrollar, además de sus funciones tradicionales, una función educadora: es decir, que asume intencional y responsablemente la formación, promoción y desarrollo de todos sus habitantes, de todas las edades para que se puedan incorporar a la formación a lo largo de toda su vida”.

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