Una derrota hecha de detalles

Un gol recibido a un segundo del final lleva al Viveros Herol a perder un partido de ritmo frenético en el que los errores locales pasan factura

Conclusiones de perogrullo apenas finalizado el encuentro que perdió el Viveros Herol Nava por la mínima ante el Balonmano Alcobendas. Primero: El equipo de Nava de la Asunción va a terminar muy arriba en la tabla, a pesar de que las dos derrotas consecutivas hayan frenado su trayectoria. Segundo: El Balonmano Alcobendas es un justo líder de la competición, y un posible candidato a campeón de Liga… si consigue aguantar el ritmo tremendo que imprime a los partidos, y con los que logra minimizar hasta la desaparición las carencias que tiene.

De lo primero se encargará Dani Gordo, que sabe que tiene trabajo por delante y plantilla para hacerlo (sólo llevamos siete jornadas de una Liga que se compone de treinta), y de lo segundo el técnico Álex Mozas sabe, porque así lo ha demostrado en campañas anteriores, lo que tiene que hacer con su joven grupo de jugadores, como lo supo hacer ante casi mil aficionados que pusieron mucho ambiente a la grada del frontón de Nava, con una ruidosa presencia de seguidores del Balonmano Alcobendas.

El encuentro cumplió con todas las expectativas que se habían creado en torno a él, con un ritmo absolutamente endiablado que impuso el equipo madrileño frente a un Viveros Herol que no quiso renunciar al intercambio de goles, y que poco a poco se va adaptando mejor a las defensas 5:1 que le presentan los rivales, mejorando en la velocidad de circulación de la bola, y reduciendo el número de pérdidas de la posesión, lo que en el encuentro de ayer tuvo un cierto mérito teniendo en cuenta que enfrente estaba la mejor defensa del campeonato.

El Viveros Herol llevó la iniciativa en el electrónico, pero las rápidas acciones madrileñas tras gol encajado impedían que la defensa segoviana pudiera asentarse, y de esta manera las opciones en el ataque visitante se aclaraban en gran medida, con llegadas hasta la zona de seis metros que hacían imposible la actuación de Yeray en un principio, y posteriormente de Ernesto. Sólo cuando Nava lograba frenar la primera acometida del Alcobendas, obligándole a jugar en estático, llegaban las opciones para los locales, que mediado el primer período, y aprovechándose del acierto de Alonso Moreno, y de los mejores minutos de Toma Brakocevic en toda la liga, pasaron del 7-7 al 12-8 a diez minutos para el descanso.

En los momentos importantes… A toro pasado (cuando hasta el que menos sabe parece que sabe mucho) se podría decir que el equipo de casa debió haber echado el freno y bajado las pulsaciones al partido hasta llegar a rondar el pasivo en todos sus ataques, obligando al Alcobendas a ‘masticar’ la diferencia de goles. Pero, metido como estaba el encuentro en una dinámica frenética, el Viveros Herol siguió sin renunciar al intercambio de goles, pero recibiendo con más facilidad de lo que anotaba, así que poco a poco el Alcobendas fue acercándose.

A cinco minutos para el final, con 14-12 en el marcador, el equipo visitante sufre una exclusión, más lanzamiento de siete metros para Isma Juárez. Era un momento importante del que salió favorecido el Alcobendas, porque Isma no marcó, y el Nava saldó su superioridad con un exiguo 1-0. Peor le fue al cuadro segoviano en la segunda exclusión del cuadro madrileño, que acabó con un parcial de 0-1. Cuatro minutos de superioridad en el tramo final del primer tiempo en los que no se supo encontrar ventaja. Y el castigo llegó a un segundo para el descanso, cuando un golpe franco que José Antonio Jiménez puso en juego donde le dio la gana, y no donde había sido la infracción, acabó en gol ante las protestas locales.

El reencuentro con el partido no hizo cambiar las tornas, si bien el Alcobendas llegó a liderar el marcador en dos momentos fugaces, rápidamente contrarrestados por el ataque navero, en el que Agustín comenzaba a tomar responsabilidades.

Los porteros, superados por unos lanzamientos demasiado claros en muchos momentos, cobraron protagonismo conforme el cansancio fue haciendo mella. Adrián Torres realizó una doble intervención de mucho mérito, y Ernesto se mantuvo sobrio en algunos remates claros de los madrileños. El partido se movía en un puño hasta que, a quince minutos para el final, con 25-23 en el marcador, Darío Ajo se encontró con el larguero en su lanzamiento desde el extremo, en una clara acción que pudo haber supuesto una ventaja de tres goles para los locales… y que acabó con el Alcobendas reduciendo las diferencias de nuevo a la mínima expresión con el tanto de Gonzalo Velasco.

Llegaba el momento de la verdad, en el que los errores podían pagarse caro, y el Viveros Herol Nava fue el primero en equivocarse, cediendo la iniciativa en el marcador cuando en dos minutos pasó del 27-26 al 27-28 tras un fallo en el lanzamiento de siete metros de Agustín, y una parada de Adrián Torres a remate sin excesivas complicaciones de Isma. El tiempo muerto de Dani Gordo vino a aclarar las ideas, pero el daño ya estaba hecho, porque el Alcobendas supo encontrar su momento en el ataque, buscando las acciones individuales de Velasco y De la Rubia, con la inestimable ayuda de Alberto López en el pivote, hasta llegar al 31-32 y penalti a favor, más la exclusión de Isma, a minuto y medio para el final.

Yeray se ganó la ovación de la grada rechazando el siete metros, y Agustín puso el justo 32-32 en el electrónico. Pero Álex Mozas pidió tiempo muerto con 15 segundos por jugar, el Alcobendas buscó el hueco, y Alfonso de la Rubia lo encontró en el momento justo, a un segundo de la conclusión, para darle la victoria a su equipo, y darle un buen disgusto al Viveros Herol, que en un encuentro igualado cometió errores cuando no debía.

FuenteJ.M.  NAVA DE LA ASUNCIÓN
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