Anecdotario de un pleno

  • Bienvenida al interventor. Una vez vez finalizada la parte resolutiva del pleno del Ayuntamiento de Segovia, así como la destinada al control de los órganos municipales, la alcaldesa quiso dar la bienvenida al interventor municipal interino, que se incorporó ayer por primera vez a una sesión plenaria. Luquero le deseó “muchos aciertos” por el bien de todos. Como se recordará, la plaza de este funcionario con habilitación de carácter nacional esta vacante desde la jubilación del anterior, Manuel Emilio García Rubio, el pasado verano, después de 21 años en el consistorio segoviano. La oposición se negó a que se cubriera por libre designación por lo que se hará por concurso cuando se produzca la convocatoria a nivel nacional.
  • La alargada sombra del ex alcalde Arahuetes. El gesto del portavoz socialista, Alfonso Reguera, fue suficientemente clarificador, en el transcurso del debate del pleno en el que se abordaba la liquidación del contrato del aparcamiento subterráneo de José Zorrilla, cuando el portavoz de IU le preguntó si es que solo mandaba el señor Arahuetes cuando el concejal socialista era responsable de Tráfico y Movilidad.
  • Los desfibriladores y Reguera. El portavoz del Grupo Socialista fue protagonista de otra anécdota. La intensidad de su intervención en el debate sobre el parking de José Zorrilla hizo que el portavoz de Centrados en Segovia le pidiera calma, “no sea que tengamos que estrenar los desfibriladores”.
  • Los lapsus de la alcaldesa. Como esas madres que confunden continuamente el nombre de sus hijos y llaman Manolo a Mariano, y al revés, la alcaldesa, Clara Luquero, cuando preside los plenos suele errar con cierta frecuencia al nombrar a los concejales. Ayer estaba obstinada en llamar “señora García” a la portavoz del Grupo Municipal Popular, Raquel Fernández.
  • Un retrovisor para la secretaria general. En la votación de la moción del Grupo Popular en apoyo de las Fuerzas de Seguridad del Estado no estaba presente la concejala de Deportes, Mariam Rueda, que tuvo que marcharse y su ausencia no fue advertida por la secretaria general, que contó con ella en el recuento de la votación y, cuando fue advertida del error, comentó en broma que tendría que hacerse con un retrovisor.
  • La calle del Bache. Mal tenía que estar desde su origen una vía de la entidad local menor de Revenga para recibir el nombre de calle del Bache. El pleno aprobó una modificación urbanística en este espacio.
FuenteGonzalo Ayuso 
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