El preludio del bullicio

El pregonero, Félix Arévalo, un carbonerense de pro, recordó vivencias de su infancia y habló de cómo ha intentado promocionar su pueblo en sus viajes

Nadie niega que las fiestas de Carbonero el Mayor, por diversos motivos, son diferentes a las del resto de pueblos de Segovia. En primer lugar, por su arranque, ya que el pregón tiene lugar justo una semana antes de la inauguración oficial de las fiestas. Los motivos por los que se tomó tal decisión han ido olvidándose con el paso de los años, al mismo tiempo que iba consolidándose esa fórmula abrir la función. “Yo lo he conocido siempre así”, señala la alcaldesa, María Ángeles García. Dicho esto, y en cumplimiento de la tradición, la noche del sábado tuvo lugar el pregón de fiestas en la Plaza de España.

El acto en sí también es distinto a otros lugares de Segovia. En Carbonero se va a escuchar lo que dice el pregonero como quien asiste a una conferencia. No es que los hijos de Carbonero sean serios, que no lo son; es que quieren dar la importancia que se merece al inicio de un ritual fundamental en el ciclo anual, el de las fiestas, y eso es algo sagrado.

La periodista Anabel Pascual ejerció como maestra de ceremonias, presentando a la reina de las fiestas, Raquel de Andrés, y a sus cuatro damas (Mónica Gil, Sonia Arévalo, Lucía Arévalo, y Ana Llorente), quienes, un poco nerviosas, mostraron su ilusión por lo que va a vivir en los próximos días. La reina de 2016, Mónica de Andrés, se encargó de colocar las bandas a las damas y la montera a la reina.

Luego, el pregón. Este año, de un carbonerense de pro, Félix Arévalo Sancho, una referencia en el sector del turismo, pues ejerció de director general de la Asociación de Agencias de Viaje Españolas y dirigió la Mesa del Turismo. Como no podía ser de otra forma, Arévalo habló de vivencias de su infancia en Carbonero, su idolatrada cuna, y de cómo ha intentado, a lo largo de su dilatada trayectoria profesional, promocionar la localidad en los más de 80 países que ha visitado, contando diversas anécdotas al respecto, como su ‘descubrimiento’ del cerdo ‘mangalica’, una especie salvada por una empresa de Carbonero.

Cerró el acto la alcaldesa, quien también habló desde el corazón a sus paisanos, del fuerte sentimiento de pertenencia que tienen todos a su tierra natal, y de los muchos que ahora viven fuera de Carbonero que ansían la llegada del próximo sábado para volver a emocionarse cuando descubren en su viaje, desde el horizonte, las torres de la iglesia de su pueblo. García felicitó las fiestas a la concurrencia y no olvidó recordar que, en Carbonero, las fiestas se viven, principalmente, en la calle.

Ahora, cinco días para la semana cultural. Y el sábado, la explosión de alegría.

FuenteEl Adelantado 
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