Un encierro perfecto cierra el ciclo cuellarano con un balance muy positivo

El último del periplo fue el encierro deseado por todos, con una manada tranquila en el traslado campestre y muy rápida en las calles, dejando ver carreras espectaculares en Las Parras

“De libro”; así lo calificó el concejal Marcos Rodríguez y así lo pudo comprobar el público expectante que no se quiso perder este último encierro que acaba con el ciclo de Cuéllar de 2017.

La última apertura de los corrales del río Cega este año permitió ver una salida espectacular, con solo un novillo que se intentó desviar y rápidamente se unió a la manada. Los toros fueron por el camino adecuado y doscientos metros más adelante se pararon, lo deseable en cada encierro y que ocurrió en este. Después, todo el recorrido de traslado campestre lo realizaron andando, y solo un astado intentaba salirse del grupo, pero no lo consiguió. El paso de Las Máquinas fue también muy controlado, y pasada la SG-205 se volvió a parar a la manada, dejando unas estampas para el recuerdo en las que se mezclan caballos, bueyes y toros: la más bella imagen para los cuellaranos, que se agolpan a contemplarlas en cada parte del recorrido.

En la bajada de El Embudo arrancaron antes de lo que hubiera sido perfecto, como explicó el concejal. El recorrido urbano fue el que todos los aficionados taurinos desean, el que esperan en cada encierro. Rápido, limpio y dando juego, los novillos pasaron la calle La Resina a gran velocidad, dejando las mejores carreras en Las Parras. Los corredores coincidieron en que este fue el mejor de los encierros para disfrutar. Tan solo hubo una contusión de un joven con un golpe en la espalda producido al entrar en la talanquera. A pesar de que en lo alto de la calle Las Parras se vio con el toro alcanzó a un mozo, no se dio parte a la enfermería, por lo que el saldo de heridos fue el menor de los cinco.

FuenteCHANTAL NÚÑEZ 
Compartir