Cuando la Arqueología nos habla

IE University cuenta con un equipo de profesionales con una amplia y larga experiencia en la enseñanza y práctica de esta disciplina bajo la dirección del doctor Cesáreo Pérez

Cuando pensamos en el trabajo que hace un arqueólogo instintivamente pensamos en el mítico Indiana Jones, personaje que permanece en el imaginario colectivo gracias al cine de masas. Nada más lejos de la realidad: el arqueólogo profesional está lejos de vivir peligrosas aventuras y de estar en un continuo sobresalto. Normalmente, cuando un arqueólogo descubre un hallazgo relevante pueden pasar muchos meses hasta que la investigación de esos restos desvela su auténtica naturaleza y se da a conocer a la opinión pública. Se trata, por tanto, de una labor ardua, minuciosa y paciente.

De ese trabajo riguroso, sosegado y exigente saben bien los miembros de la Unidad de Arqueología de IE University, un equipo de profesionales que cuenta con una amplia y larga experiencia en la enseñanza y práctica de la Arqueología, bajo la dirección del profesor doctor Cesáreo Pérez González.

Desde su creación, la Unidad ha trabajado en diferentes lugares nacionales e internacionales: en Coca -cuna del último emperador romano de Oriente y Occidente, Teodosio I el Grande-, en Tiermes, considerado uno de los yacimientos hispanorromanos más singulares de la Península Ibérica y donde los arqueólogos de IE University vienen trabajando desde el año 2007, o en Herrera de Pisuerga, yacimiento conocido como el campamento de la Legio IV Macedonica y del Ala Parthorum, que jugaron un papel fundamental en las guerras cántabras bajo el gobierno de Augusto, emperador que hizo de Roma la capital del arte y la literatura. Además, a escala internacional, la Unidad ha estado llevando a cabo proyectos en países como Italia, Egipto, Ecuador o Chile.

La Unidad de Arqueología y el Centro de Investigación sobre la Antigüedad y la Edad Media de IE han organizado estos días en la localidad de Herrera de Pisuerga un campamento arqueológico donde, además de ofrecer a los alumnos universitarios la oportunidad de trabajar in situ en una excavación, dan a conocer el trabajo que los arqueólogos de IE University han venido realizado en los últimos años. Paralelamente, el profesor Emilio Illarregui, miembro de la Unidad, pone al día los estudios de la muralla romana de Tiermes.

Elefante prehistórico Los alumnos tienen estos días el privilegio de conocer, por ejemplo, los detalles del último hallazgo de la Unidad: a principios de mes de julio, el hallazgo de los restos de un elefante prehistórico en una localidad próxima a Herrera de Pisuerga ocupó páginas de los periódicos y espacio en los medios de comunicación. Las obras de acondicionamiento efectuadas por L.M. Serna Martín y E. Chico Gómez en una terraza fluvial del río Burejo, afluente del Pisuerga, en la localidad de Villabermudo de Ojeda (Palencia), sacaron a la luz varios fragmentos de un elefante prehistórico que pudo habitar esta zona durante el periodo cuaternario. En concreto, los restos descubiertos correspondían a una defensa de marfil de un proboscídeo joven, posiblemente del género Elephas. La Unidad de Arqueología se encarga ahora de estudiarlo.

El descubrimiento sorprendió a los investigadores debido a que “no es frecuente encontrar restos de animales ya extintos en la península ibérica en esta zona geográfica, a pesar de que los descubrimientos de huesos, dientes y defensas suelen ser frecuentes en loess y sedimentos fluviales”, indica Cesáreo Pérez. El elefante de Villabermudo es un antepasado lejano del elefante actual, que es la cumbre en la evolución de los proboscídeos que aparecen en la fauna europea a principios del Pleistoceno.

Los grafitos de Tiermes Si el hallazgo de una defensa de marfil de un joven proboscidio en Palencia ha sido relevante, no ha sido menos significativa otra investigación llevada a cabo por la Unidad en Tiermes, Soria. Pérez y Pablo Arribas, miembro de la Unidad, estudiaron los grafitos -marcas grabadas de manera intencionada con la ayuda de un objeto punzante sobre los recipientes cerámicos- descubiertos en este yacimiento soriano.

Nombres celtíberos como Elaesus, Indebilis, Surus o Talaus, y otros cuyo origen hispano-latino no ofrece dudas, como Primus, Rufus, Sextus, Antonia o Lanuaria son algunos de los antropónimos que fueron identificados por miembros de la Unidad de Arqueología de IE University tras el análisis de ciento cincuenta y seis grafitos hallados en este enclave soriano.

Arribas y Pérez publicaron un novedoso artículo en el último número de la revista Oppidum. Cuadernos de Investigación en el que reunían y estudiaban de forma sistemática los grafitos de Tiermes y donde ponían de manifiesto la importancia que el estudio de estos grabados sobre cerámicas tiene para avanzar en el conocimiento de la onomástica de los habitantes de las ciudades del Duero, y de la vida cotidiana de la sociedad hispanorromana.

Por primera vez se sistematizó y recopiló lo aportado a lo largo de cien años de excavaciones por los distintos arqueólogos que intervinieron en el yacimiento soriano, considerado uno de los más importantes de la Península Ibérica y objeto de estudio por expertos de diversos países del mundo…

FuenteRoberto Arribas  SEGOVIA
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