El mundo del toro recuerda hoy a Víctor Barrio en el primer aniversario de su muerte

Justo hace un año, un toro llamado ‘Lorenzo’ se cruzó en la vida del diestro segoviano Víctor Barrio en el coso taurino de Teruel. Fue una tragedia. Hoy, a las 12,30 horas, la iglesia de San Bartolomé de Sepúlveda acogerá una misa en su memoria y también en la de Iván Fandiño, los dos únicos toreros españoles fallecidos en el ruedo en lo que va de siglo XXI.

La muerte de Víctor Barrio marcó un antes y un después en muchos aspectos. Nunca antes la noticia de una fatal cornada se había divulgado tan rápido. Pocos minutos después de que el matador expirara, ya se habían hecho eco los más importantes medios de comunicación, nacionales e internacionales. Víctor Barrio acaparaba todas las portadas, se hablaba de él en todas las radios y sus imágenes aparecían en todos los informativos de televisión. Pero además, el finado estaba en todos los periódicos digitales y en las redes sociales, inexistentes en las muertes de toreros precedentes —Paquirri y El Yiyo—.

Fue, sin lugar a duda, la noticia de ese día. Su muerte en el ruedo corrió como la pólvora. Se multiplicaron los mensajes de pésame a la familia. Pero también hubo una minoría que se alegró de su fallecimiento. La reproducción en distintos medios de comunicación de mensajes aparecidos en Facebook y en Twitter en los que se insultaba a Víctor Barrio indignó sobremanera a la opinión pública. Los ataques a Víctor Barrio fueron interpretados por el mundo del toro como agresiones a todo el colectivo. Hasta el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, telefoneó a la viuda del torero, Raquel Sanz, para prometer acciones tendentes a perseguir los insultos en las redes sociales. En el mismo sentido se posicionó el ministro de Justicia, Rafael Catalá. Un año después, los diferentes procedimientos judiciales abiertos siguen su curso, y previsiblemente todavía tendrán recorrido.

Fallecido Víctor Barrio, los homenajes al torero llegaron en avalancha. No solamente en Segovia, ni tampoco en Castilla y León. En toda España. En esto, el matador nacido en Grajera ha tenido la desgraciada suerte de ser un pionero. Citar todos los homenajes recibidos resulta una labor harto difícil, por su elevado número. Pero sí se puede afirmar que rara ha sido la peña taurina que en alguna de sus actividades del último año no haya recordado, de una u otra manera, a Víctor Barrio. Al cariño demostrado por los aficionados se une, en esta ocasión, el reconocimiento de las administraciones públicas. Entre otros galardones, recibió, a título póstumo, el Premio Tauromaquia de la Junta de Castilla y León. Y la Asociación Taurina Parlamentaria entregó a sus familiares, en el Senado, su premio anual.

Aunque no tuvo tiempo de llegar a lo más alto del escalafón taurino, el mundo del arte se ha rendido a Víctor Barrio. Desde el fatídico 9 de julio de 2016 le han pintado los más afamados retratistas, se han organizado exposiciones de fotografías en las que él es el principal protagonista (la última, de Roberto Ferrero), le han dedicado libros o, incluso, se ha compuesto un pasodoble con su nombre de pila.

La viuda de Víctor Barrio lleva un año luchando para que el amor de su marido a los toros obtenga frutos. “Los toros no hay que defenderlos, hay que enseñarlos”, insiste Sanz, haciendo suya una frase ideada por Víctor Barrio.

En ese sentido, Sanz se ha implicado hasta el tuétano en el “Programa Víctor Barrio”, impulsado por la Fundación del Toro de Lidia con el objetivo de promocionar y enseñar la tauromaquia entre los niños. Dicha iniciativa quiere explicar qué es la tauromaquia a niños de entre 3 y 13 años, llevándola mediante un programa educativo, a colegios de toda España. El “Programa Víctor Barrio” ya está maduro y, previsiblemente, este mismo mes anuncie sus primeras actividades.

Un año después de la muerte de Víctor Barrio, en Sepúlveda ya se sabe que su presencia será sempiterna, pues su recuerdo aparece en todas las clases de toreo de salón que se dan, y también en la cabalgata de los Reyes Magos, donde él regalaba capotes a todos los niños que lo quisieran.

Y en toda España cada vez se habla más de Víctor Barrio. Aunque la mayoría nunca le vio torear, ahora —y hoy especialmente— está en boca de todos. Hace unos días, en la Plaza de Toros de Teruel se descubrió una placa con su semblante. También recientemente ha sido noticia la recomendación de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) en el sentido de que, en tal día como hoy, no se difundan las imágenes de la muerte del torero, por petición expresa de su viuda. Ella se dirigió a la entidad “para que haga cuanto esté en su mano y se evite el sensacionalismo y el morbo, tanto en la redacción de las noticias como en la difusión de las imágenes”. Una última noticia: ayer sábado, Telemadrid retransmitió la corrida de toros en homenaje a Víctor Barrio que tuvo lugar en Teruel, con participación de Enrique Ponce, Curro Díaz y Morenito de Aranda.

Hay quien dice que un hombre no muere hasta que hay alguien que se acuerda de él. Pues bien, Víctor Barrio sigue hoy muy presente en nuestras vidas.

FuenteGuillermo Herrero 
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