La Junta identifica en Segovia hasta cuatro zonas con mayor necesidad de regeneración urbana

Varias manzanas de La Albuera, Santo Tomás y zona de Las Lastras, Puente de Hierro y el Este del recinto amurallado registran índices altos en la ERUrCyL

La Junta de Castilla y León presentó hace un año la Estrategia de Regeneración Urbana en Castilla y León ERUrCyL como base para los procesos de rehabilitación, regeneración y renovación a desarrollar en los próximos años.

Este documento, abierto tanto a la iniciativa privada como a la promoción de las diferentes Administraciones Públicas, ha identificado en l a ciudad de Segovia, y en base a cuatro factores: porcentaje de viviendas anteriores a 1980, tasa de paro, evolución de la población y nivel de envejecimiento del vecindario, cuatro zonas con un índice de necesidad de regeneración alto, en un baremo del 1 al 12.

En este sentido, en el barrio de La Albuera, hay una zona con índice de necesidad de rehabilitación 12 (el más alto); se trata de los bloques de viviendas promovidos por Caja Segovia en los años 70 del siglo pasado, delimitados por la avenida Marqués de Lozoya, calle Tejedores, calle Silverios y calle Cándido López. Índice 11 registran las casas bajas no rehabilitadas de la conocida como Colonia Pascual Marín, en la parroquia de El Carmen.

En el casco histórico próximo al Acueducto, donde existen varias promociones de vivienda protegida de los años 60-70 hay otra zona menos poblada al Este del recinto amurallado, en torno a la iglesia de San Sebastián e incluyendo la promoción del Taray.

El Puente de Hierro y la zona de viviendas de Las Lastras delimitada por el paseo de Ezequiel González y las calles Clavel y 3 de Abril, así como gran parte del barrio de Santo Tomás, han sido diagnosticadas con índice 11.

SITUACIÓN GENERAL La ERUrCYL toma como referencia el censo de viviendas publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2011, que indica que el casco urbano de Segovia cuenta con 28.984 viviendas, algo menos de una cuarta parte (23%) del total existente en la provincia. Un 15 por ciento de ellas estaban desocupadas entonces y casi otro 10 por ciento estaban consideradas como segunda vivienda.

La mitad del parque inmobiliario de Segovia se construyó entre 1960 y 1980. Durante los años 90 se construyeron en Segovia al menos 4.000 nuevas viviendas, por lo que no llegan al 25% las residencias con más de cuarenta años de antigüedad y apenas un 6% tiene más de ochenta años.

De ahí que el mayor número de edificios e inmuebles en mal estado o con deficiencias estén construidos entre los años 40 y 60 del siglo pasado.

Sobre el centro histórico, el citado documento estratégico señala que el recinto amurallado en concreto se encuentra bajo de vitalidad y, aunque se han rehabilitado y se utilizan algunos edificios para vivienda, otros usos se alejan cada vez más, en especial los comercios de primera necesidad “necesarios para la correcta configuración urbana”.

Llama la atención también sobre determinadas zonas históricas “que están quedando marginadas funcionalmente y donde se encuentran los núcleos más significativos de degradación y mal estado del patrimonio arquitectónico”, con procesos de abandono, falta de uso y ruina material. En el recinto amurallado apunta a determinadas zonas de la ladera norte y en los arrabales, a las zonas colindantes al Acueducto, así como el barrio del Cristo del Mercado.

Por otro lado, admite que “Segovia ha sido en los últimos años una de las ciudades con más programas de rehabilitación: Judería , Canonjías y San José-El Palo.

FuenteGonzalo Ayuso 
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