Hontoria quiere a San antonio y su ermita

El barrio celebra la fiesta del santo en la ermita donde la colaboración vecinal permite recuperar las valiosas pinturas murales del barroco

Cada 13 de junio, los vecinos del barrio incorporado de Hontoria acuden a la recoleta ermita dedicada a San Antonio de Padua para celebrar la fiesta del santo, ubicada entre el casco urbano y el polígono industrial. La fiesta de este año tuvo un carácter especial, ya que el esfuerzo de los vecinos y el trabajo profesional de los restauradores Graziano Panzieri y Belén Miguel ha conseguido recuperar gran parte de las valiosas pinturas murales que se descubrieron hace algunos años mientras se trataba de resolver un problema de humedades que aquejaba al templo.

El calor de la tarde no impidió que los vecinos llenaran la ermita para participar en la misa solemne en honor a San Antonio celebrada ayer por el obispo de Segovia César Franco, al que acompañó como concelebrante el párroco del barrio Alejandro Rozo. Tras la eucaristía, a cuyo término los vecinos entonaron de forma espontánea el popular romance del ‘Milagro de San Antonio’; desde el altar mayor del templo el responsable de la restauración explicó algunos detalles del proyecto que en el último año le ha llevado a recuperar casi en su integridad las pinturas murales de la zona del Evangelio, donde se representan las imágenes de San Antonio, la Inmaculada Concepción y otros dos santos cuyas imágenes se atribuyen a San Bernardino y San Francisco de Asís, asociadas tradicionalmente en la iconografía religiosa a San Antonio de Padua.

Panzieri explicó que el proceso ha sido “lento y laborioso”, y también ha llevado aparejado la intervención en el retablo y en la imagen de San Antonio, que está siendo restaurada en otro taller. Así, precisó que la intervención en el mural del Evangelio ha conseguido recuperar los trazos de la pintura barroca que adornaba el muro, pero en el muro más próximo a la carretera la intervención será mucho más complicada debido al precario estado de conservación de la cimentación, que ha generado sensibles problemas de estabilidad.

“Lo más adecuado sería realizar una intervención arquitectónica de restauración del templo para consolidar sus muros, con el fin de poder intervenir con garantías en el interior”, explicó Panzieri. Así, puso de manifiesto el esfuerzo realizado por los vecinos para sufragar durante este tiempo los gastos generados por la intervención, que en su opinión prueban el “cariño” de los hontorianos hacia uno de sus signos de identidad más señeros.

FuenteM.Galindo  SEGOVIA
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