El poeta Luis Martínez Drake

Comienzo con las palabras del poeta Luis Javier Moreno que hago mías: “No es quizá un poeta conocido pero es un gran poeta”. Y añado, por mi cuenta, posiblemente, Martínez Drake, fue la voz más importante de la lírica segoviana de la segunda mitad del siglo XX, además, de fraternal amigo. No sé desde cuando le conocí, pero ya en la infancia compartimos ideales y sueños. Sueños que bien conocen los divanes del café Gijón madrileño y del desaparecido café Castilla de Segovia. Era un entusiasta de las tertulias literarias y políticas. Durante varios años, en pleno mes de agosto, se le veía cruzar la calle Real a las 4 de la tarde camino de la tertulia en el café Castilla. Pero un día en un café de la Plaza Mayor de Segovia me preguntó, de repente, e inesperadamente, si había leído a María Zambrano, pues él estimaba que había influido en mi pintura. Le dije que no, que no solo no había influido en mi pintura, sino que no había leído nada de ella. Al día siguiente me llevó el libro “España sueño y verdad” donde se incluía “Un lugar en la palabra, Segovia”. Me entusiasmó, e inmediatamente hice una copia de este texto y lo lleve a la imprenta a encuadernar. A Pispa, así le llamábamos, debo el descubrimiento de la obra de María Zambrano, a través de la lectura de Un Lugar de la Palabra, Segovia…

FuenteJesús González de la Torre  SEGOVIA
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