El personal sanitario se concentra para denunciar las agresiones

Médicos, enfermeros y auxiliares manifestaron su repulsa a los últimos ataques sufridos en su puesto de trabajo, apoyados por miembros del Ayuntamiento de la villa

La puerta del Centro de Salud de Cuéllar congregó ayer a personal sanitario para una protesta común ante los últimos ataques producidos en su puesto de trabajo. Médicos, enfermeros y auxiliares quisieron hacer visible el malestar generado ante la última agresión, que tuvo lugar el 7 de abril, y ante el incremento de inseguridad mientras desarrollan su actividad profesional.

Los hechos tuvieron lugar un viernes por la noche, cuando un paciente acudió a urgencias con lo que al parecer era un síncope. La respuesta de los sanitarios no tardó en llegar, pero familiares del afectado, al menos una docena, forzaron la puerta, agredieron a uno de los enfermeros e increparon al médico. Los hechos fueron denunciados, así como los daños materiales causados en esta situación tan desagradable que se vivió en la urgencia del centro cuellarano.

Así, ayer, varios miembros de la plantilla se concentraron en la puerta, con pancartas y letreros de protesta. Eduardo Yagüe, médico del Centro de Salud, comentó en qué se basaba esta reivindicación. “Nosotros somos trabajadores, venimos a cumplir con él a diario, lo hacemos con el mayor de los respetos y de las profesionalidades y lo único que queremos es que los usuarios sepan que estamos para eso y no para ser el reflejo de sus frustraciones, ansiedades o disgustos”, señaló. Aseguró que seguirán trabajando como hasta ahora, pero sí exigen que se los trate con respeto y “que no tengamos que venir con miedo a trabajar, porque ha sido un golpe pero cualquier día puede ser peor”, matizó. También hizo referencia a la escalada de violencia, que está yendo en aumento. “Solo queremos que se nos respete igual que nosotros respetamos a los usuarios”, comentó.

El centro suma casi 40 profesionales entre médicos, enfermeros, auxiliares, fisioterapeutas, personal de administración, limpieza y trabajadores sociales. “Es un centro muy grande y con muchas particularidades, pero creo que ante todo el respeto y las formas no se deben perder, y vemos que últimamente cada vez se pierden con más frecuencia”, señaló Yagüe. Explicó que suele ser en urgencias donde más se producen estos conflictos, precisamente por esa urgencia, en la que la gente acude en condiciones de mayor ansiedad o de más “urgencia subjetiva”. Yagüe destacó que es necesario ser conscientes de que se debe trabajar en un ambiente de calma y sosegado porque las decisiones diagnósticas y terapéuticas pueden ser perjudicadas. “Solo pedimos tranquilidad para trabajar y poder atender a la gente como llevamos demostrando que trabajamos”, concluyó.

El alcalde de la villa, Jesús García, los concejales Luis Senovilla y Montserrat Rodrigo, acudieron a apoyar esta causa. García mostró su solidaridad desde el Ayuntamiento, ya que es “algo que no se puede tolerar y hay que apoyarlos”. “La justicia debe hacerse cargo de ello y castigarlo de la manera conveniente”, añadió. Rodrigo calificó los hechos de “demenciales”, no solo en la sanidad, sino en cualquier puesto de trabajo.

FuenteC.N. 
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