Invasión en la ciudad

Turistas, visitantes y segovianos salen a la calle animados por el sol y las suaves temperaturas del último fin de semana del invierno e invaden bares y restaurantes en el domingo que da la bienvenida a la primavera

El sol es vida, aporta vitaminas e influye en el ánimo de las personas. Así que no es de extrañar que cuando asoma sus rayos todos salgamos a las calles como las lagartijas, buscando su luz. Sobre todo cuando lo hace en invierno, porque si bien es cierto que este año la estación no ha sido muy fría, hace dos fines de semana cayó una gran nevada en Segovia, así que estábamos deseando ver el sol.

Y no ha decepcionado. Durante el fin de semana lució con toda su fuerza, calentando ya los corazones y los cuerpos —se superaron los 20 grados de temperatura en las horas centrales del día—, para despedir el invierno y dar hoy la bienvenida de manera oficial a la primavera.

Si al buen tiempo le sumamos que hoy es fiesta en Madrid y en Extremadura —afortunados ellos que tienen un día más para disfrutar de los Josés, los Pepes y los papás—, no es extraño que durante todo el fin de semana haya sido tarea complicada encontrar una mesa libre en un restaurante para comer o cenar o que las terrazas y veladores hayan trabajado a tope, porque incluso por las noches la temperatura se mantenía en unos valores medianamente altos, lo que invitaba a disfrutar de la ciudad en la calle.

Así que sí, el fin de semana ha sido muy bueno para el sector turístico, que ve llegar ya su temporada alta, pues dentro de poco estaremos celebrando la Semana Santa y apenas unos días después volveremos a tener un puente festivo, el del 1 de mayo, Día del Trabajador, y sin darnos cuenta estaremos en verano.

La ciudad está preparada para recibir a los miles de turistas que cada mes llegan a ella, cuyo número se incrementa con el buen tiempo. Museos, rutas, monumentos… todo luce sus mejores galas para que aquellos que llegan por primera vez, repitan. En ello también colaboran la gastronomía —no se puede venir a Segovia y no probar el cochinillo— y las ofertas culturales, como Titirimundi o la Noche de Luna Llena, que cada año atraen a más gente.

Pero, por supuesto, también están pensadas para el disfrute de los segovianos, porque son ellos los que están todo el año en la ciudad, nieve o llueva, así que son ellos los que más derecho tienen a disfrutar de una Segovia con sol, que luce con otro encanto.

FuenteV. Labrador 
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