Comienza a instalarse la cubierta de la campa en la estación de autobuses

El concejal Alfonso Reguera habla de “normalidad” tras las dudas surgidas en las últimas semanas sobre el final de las obras

“Todo adelante en la más absoluta normalidad”. Con ese comentario, el portavoz socialista en el Ayuntamiento, y concejal de Economía y Hacienda y de Urbanismo, Alfonso Reguera, acompañaba el viernes una fotografía publicada en su muro de la red social Facebook donde puede verse instalada la cubierta de la campa en la estación de autobuses.

El edil aseguraba que esta instalación municipal “ya tiene sombrero”, aunque de momento se trata de una parte, la situada junto a la entrada de vehículos. En cualquier caso, los responsables municipales quieren tranquilizar a la opinión pública después de que la semana pasada admitieran un retraso en el plazo de ejecución de las obras de remodelación de la estación debido a los ensayos que se estaban realizando en los anclajes de la estructura que tiene que soportar la cubierta y a las bajas temperaturas, que impiden los acabados, entre ellos labores de pintura en el espacio reservado a los peatones.

Desde el Gobierno municipal informaron la semana pasada de que, para no demorar la apertura de la estación, “está previsto realizar una recepción parcial que permitirá usar el vestíbulo y tres o cuatro dársenas, mientras se finaliza el resto de la campa”.

La propia alcaldesa, Clara Luquero, manifestó que “en las obras siempre hay incidentes, no hay que escandalizarse por ello. A mí me gusta mucho que se cumplan los plazos pero la experiencia nos dice que nunca se cumplen estrictamente, siempre surge algo que hay que resolver”.

Según el plazo de ejecución que establece el contrato con Yara 1999, la empresa adjudicataria de la remodelación de la estación de autobuses, la intervención debería haber concluido en la primera semana de enero, por lo que la que viene el retraso acumulado será ya de un mes.

Por otra parte, hay que recordar que el proyecto se presentó en diciembre de 2014 pero el Gobierno municipal prefirió esperar a la formalización administrativa del apoyo económico de la Junta —que cofinancia las obras al 50 por ciento— antes de publicar en los boletines el anuncio para licitar las obras. Finalmente, se adjudicaron en mayo del año pasado y el contrato con Yara 1999 se formalizó a mediados de junio.

Desde el Grupo Municipal Popular, habían advertido del retraso de las obras y mostraron su sorpresa por los ensayos anunciados la semana pasada para asegurar el correcto funcionamiento de materiales y su resistencia, máxime cuando se trata de una infraestructura “con daños estructurales que deben repararse y que se hará durante este año, como así lo refleja una partida de 200.000 euros incluida en el presupuesto de 2017”.

FuenteG. A.  
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