Los anclajes y el frío retrasan las obras de la estación de autobuses

Luquero informó en un primer momento de que podría ser necesario levantar la estructura instalada en la campa pero el departamento de Comunicación sostuvo después lo contrario

Finalmente habrá un retraso en la conclusión de las intervenciones que se están haciendo en la estación municipal de autobuses, tal y como apuntaba el Grupo Municipal Popular (GMP) el pasado mes de diciembre aunque, según el equipo de Gobierno que dirige la alcaldesa Clara Luquero, se debe a causas sobrevenidas durante este mes de enero.

En la rueda de prensa que ofrece habitualmente los jueves la regidora para informar sobre los asuntos tratados en la Junta de Gobierno Local Luquero reconoció la demora e informó de que la concejala de Obras, Servicios e Infraestructuras, Paloma Maroto, le había comunicado la existencia de “un problema con los anclajes, que no convencen a los técnicos y, por lo tanto, hay que recurrir al suministro de otros y eso va a retrasarlo”.

La sustitución de los anclajes fijados al pavimento de la campa supondría retirar la estructura instalada durante el pasado mes de diciembre y primeros días de enero pero el departamento municipal de Comunicación corregía las manifestaciones de la alcaldesa horas después al aclarar que “en ningún caso será necesario levantar la estructura”.

En el mismo sentido, informó de que uno de los motivos del retraso en la finalización de las obras de acondicionamiento —cuyo plazo de ejecución concluyó la primera semana de enero— es la realización de ensayos y certificados de adherencia de los anclajes de la estructura metálica .

Abundando en esas explicaciones, indicó que el anclaje “es de fundamental importancia para el correcto funcionamiento de la cubierta textil”, pendiente de instalar, y añadía que “se están usando todos los medios existentes para garantizar la seguridad de estas fijaciones”.

En concreto, se trata de calcular de forma empírica el correcto funcionamiento de los materiales empleados y su resistencia a las solicitaciones estimadas, así como la realización de ensayos para obtener valores característicos que certifiquen esos cálculos.

Hasta que la empresa adjudicataria de las obras, Yara 1999, y los propios técnicos municipales, no conozcan los resultados completos de los ensayos no podrán continuar los trabajos de colocación de la cubierta textil proyectada.

En cualquier caso, los responsables municipales han puntualizado que en este momento no se puede estimar un plazo de finalización de los trabajos previstos en la campa teniendo en cuenta, además, que las bajas temperaturas condicionan asimismo la ejecución de otras actuaciones como los acabados de las zonas peatonales y los de pintura, según la misma fuente.

“Es muy probable que a muy corto plazo se tengan los resultados y de esta manera se podrá avanzar”, sostienen desde el equipo de Gobierno municipal, al tiempo que afirman que, para no demorar la apertura de la estación, está previsto realizar una recepción parcial que permitirá usar el vestíbulo y tres o cuatro dársenas, mientras se finaliza el resto de la campa.

INCIDENTE La alcaldesa comentó que “en las obras siempre hay incidentes, no hay que escandalizarse por ello. A mí me gusta mucho que se cumplan los plazos pero la experiencia nos dice que nunca se cumplen estrictamente, siempre surge algo que hay que resolver”.

La nota aclaratoria de Comunicación del Ayuntamiento no especifica si la anunciada operación de sustitución de los anclajes que hizo Luquero por la mañana se debió a una interpretación errónea de la información transmitida por la concejala de Obras o si, por el contrario, no se descarta que del resultado de las pruebas y ensayos pendientes se derive esa actuación que parecía obligada a tenor de esas declaraciones iniciales.

LARGA ESPERA. El proyecto se presentó en diciembre de 2014, pero el Gobierno municipal prefirió esperar a la formalización administrativa del apoyo económico de la Junta —que cofinancia las obras al 50%— antes de publicar el anuncio para licitar las obras. Finalmente, se adjudicaron en mayo y el contrato con Yara 1999 se formalizó a mediados de junio.

FuenteGonzalo Ayuso 
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