Antonio López cree que las Bellas Artes son difíciles de enseñar

El artista destaca que es necesario promover los talleres que participan de la enseñanza de esta disciplina. Asegura que pintar “no es tan difícil cuando te sitúas en el sitio debido”

El pintor Antonio López destacó que “pintar no es tan difícil cuando te sitúas en el sitio debido y cuando alguien cerca de ti te señala una dirección” y puso en valor el impulso de los talleres de pintura, “una aportación muy interesante y una pieza que falta en la enseñanza”. “A algunas personas les resulta sumamente útil porque todos nos movemos en un mundo de dudas, de incógnitas, es una situación a veces de muchísima zozobra. A mucha gente le viene muy bien todo esto y a mí también me viene muy bien el estar allí, se crea una situación de hermandad que es muy infrecuente en otros espacios”, resaltó.

Antonio López y Juan José Aquerreta participaron en Pamplona en la X edición del Taller de Pintura Maestros de la Figuración, organizado por el Servicio de Actividades Culturales de la Universidad de Navarra, y coordinado por la profesora de la Escuela de Arquitectura del centro académico, Inmaculada Jiménez. En ese sentido, los tres ofrecieron ayer una rueda de prensa en la que López destacó que la “peculiaridad más notable” de esta actividad es “el trabajo directamente sobre natural”.

“La pintura figurativa en general desde hace ya muchos años se trabaja ya casi siempre de fotografía, se trata de que vean estos pintores cómo de natural se trabaja de una manera que puede resultar más emocionante, a lo mejor más difícil con muchas limitaciones, pero es muy sano que experimenten cómo es ese trabajo”, ensalzó. Tras poner de manifiesto “la diferencia de formación de los participantes, de edad y de lugares de dónde vienen”, reconoció que para él es “muy emocionante” participar en este taller de la Universidad de Navarra, aunque “el comienzo siempre es muy duro y no sabes muy bien lo que va a pasar” porque “la mayoría son personas que no conoces de nada”, indicó.

“No sabes muy bien lo que vas a encontrarte, pero en cuatro o cinco días de trabajo intenso empiezan a surgir unos trabajos en algunos casos interesantísimos, eso a mí me impresiona muchísimo, me voy con la sensación de que pintar no es tan difícil cuando te sitúas en el sitio debido y cuando alguien cerca de ti te señala una dirección que puede resultar para ti posible e interesante”, comentó.

En opinión de López, las Bellas Artes son “muy difíciles de enseñar” y, citando a Chillida, remarcó que se trata de una disciplina que es “muy difícil de enseñar y muy fácil de aprender”. “Enseñar es muy difícil, hace falta que el que esté allí conozca muy de primera mano todos los problemas y, en general, la gente que enseña en Bellas Artes a veces no son ni profesionales. La gente profesional de cierto nivel no necesita la enseñanza como fuente de ingresos”, apuntó el pintor. Para él, “lo interesante de los talleres es que participan de la enseñanza personas que no pueden dar más de tres semanas al año, o una semana al año, una cosa que habría que promoverla más”, según apuntó.

Por otro lado, el pintor resaltó que le “encanta” estar en el taller “contemplando cómo nacen los trabajos” y destacó que vive los talleres como algo de su vida “sumamente rico y enriquecedor”. Sobre sus próximos proyectos, Antonio López ha explicado que su pretensión, una vez finalizado el taller, es “seguir trabajando”. Tras señalar que “los pintores de nuestra época tenemos pocos encargos”, Antonio López comentó que la Universidad de Navarra le ha encargado un retrato, un trabajo que ha comenzado ya junto a Juan José Aquerreta y que “va bien”.

Otro de sus proyectos es un Sagrario que están realizando también ambos artistas y que ha surgido por parte de una iniciativa del párroco de San Esteban de Gorraiz. Se trata de un trabajo “largo” que “en un plazo no muy grande estará finalizado”, dijo Aquerreta.

FuenteEuropa Press  
Compartir