El títere es inspiración

Art Gallery Fernández Hurtado abre una exposición colectiva donde siete artistas ofrecen sus visiones sobre el mundo de la marioneta.

El artista Alberto Fernández Hurtado —también conocido por “Colombia”, el apodo que tenía como ciclista profesional— sostiene que el títere tiene algo que encaja con la “filosofía” que mueve a su galería y su obra. Es la conexión “total” que marionetas, guiñoles y muñecos tienen con el público. “La gente pasa por delante de una actuación y saluda al títere y no al titiritero, digamos que en el caso de los títeres, la obra sin el espectador no existiría”, comenta Fernández Hurtado. Esta máxima responde también al concepto que él y otros artistas afines tienen del arte contemporáneo, la de que “tiene que conectar mucho más con el espectador, al que tenemos que recuperar porque, en realidad, es quien, al contemplar la obra, es quien la finaliza”, reflexiona.

El títere es el leiv motiv de la última exposición temporal de ‘Art Gallery Fernández Hurtado’, inaugurada el pasado sábado, bajo el título ‘7 Visiones inspiradas por los títeres’, que incluye obras de siete artistas del panorama nacional, entre ellas las esculturas de Rigoberto Camacho y óleos del propio Fernández Hurtado.

El motivo de esta colectiva no es casual, admite el artista, puesto que, en apenas unos días, el próximo miércoles, se abre la 30 edición del Festival Internacional de Títeres ‘Titirimundi’. El pintor y galerista ha invitado a la muestra a artistas de fuera de Segovia, dejando en él y en el pintor y escultor Luis Carlos Dávila la representación segoviana. “Los segovianos de mi generación tenemos los títeres como algo muy cercano, cada primavera hemos tenido oportunidad de disfrutarlos, me pareció una buena idea reunir en una exposición a una serie de artistas que somos muy afines, cercanos y unir nuestra obra tomando como hilo conductor al títere”, apunta. No obstante, Fernández Hurtado indica que la muestra “no está basada específicamente en los títeres, aunque sí tiene mucho que ver con ellos, porque lo que todos buscamos es aprender de ellos y ponerlos como protagonistas en nuestras diferentes disciplinas artísticas”.

Los artistas parten de los títeres y marionetas para reflexionar sobre distintos aspectos de la sociedad, valiéndose de diferentes medios artísticos, como la pintura, la escultura, el dibujo o el vídeo.

Clara Ruiz y Adriana Fernández utilizan las marionetas para acercarse a realidades tan duras como la enfermedad del Alzhéimer, mientras que en la obra de Andrés Gabarres se convierten en un nexo de unión entre lo orgánico y lo que no lo es, entre lo vivo y lo aparentemente muerto.

Rigoberto Camacho, cuyas esculturas estuvieron presentes recientemente en la muestra ‘Realismo sin máscara’, y Luis Carlos Dávila se acercan al mundo del títere desde sus lenguajes particulares. El primero lo hace a través de esculturas que exploran el enmascaramiento de la identidad, mientras que el segundo se basa en la conjunción simbólica de diferentes culturas, como la egipcia, la cristiana o la judía.

El trabajo de Richard García pone especial énfasis en la figura del titiritero y en la relación de éste con su público. Esta relación es explorada también en las obras de Alberto Fernández Hurtado, en las que el artista ahonda en el individuo que desaparece detrás de sus marionetas, así como en el papel que esta forma de arte desempeña en la sociedad actual.

El objetivo de la exposición es, según remarca Fernández Hurtado, provocar una reflexión en torno a las relaciones que se establecen entre los artistas – tanto del mundo del títere como de las disciplinas presentes en la muestra—, sus obras, el mundo que les rodea y, sobre todo, su público.

FuenteSergio Arribas 
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