Derechos laborales y económicos no llegan a todas las víctimas de violencia de género

Recuerdo. El Acueducto y el ágora del Campus María Zambrano, escenarios para recordar a las 56 mujeres asesinadas por sus parejas en el último año

Un año más la ciudad de Segovia, al menos entre dos o tres centenares de personas, entre los que sobresalían decenas de jóvenes de ambos sexos, salió a la calle para decir basta ya de violencia contra las mujeres. Escalofriante fue leer en los globos morados que portaban los participantes en los actos convocados por el Consejo Municipal de la Mujer los nombres de las 56 víctimas asesinadas por sus parejas en los últimos doce meses.

Por la pantalla instalada en el ágora del Campus María Zambrano se proyectaron también esos nombres, desde Hanan Outmani (Melilla), la primera asesinada hace un año, a Svelotsava (Madrid), que hace el número 56. Pero que nadie se equivoque, predominan las españolas: Dolores, Rosario, Carmen, María Josefa, María Antonia, Elvira, Eva María, Encarnación, Teresa, María Isabel, Leire… Si estas muertes generan alarma social, y son terribles por irrecuperables, diferentes colectivos llaman la atención sobre las víctimas silenciosas o las que denuncian y son doblemente maltratadas, por sus parejas y por una sociedad, con los poderes públicos a la cabeza, que todavía no ha dado la respuesta urgente que la gravedad de la situación requiere.

Las asociaciones de mujeres, pero también los sindicatos de clase, llaman la atención sobre la escasa repercusión de algunas medidas puestas en marcha para facilitar a las víctimas algo tan elemental como que sigan viviendo. En los días anteriores han sido muchas las cifras divulgadas sobre diligencias policiales o partes médicos, sobre órdenes de protección, sentencias, etc. y con frecuencia los derechos laborales y sociales de las mujeres maltratadas quedan relegados.

UGT y CCOO piden más recursos e información porque consideran muy escasos los resultados de medidas relacionadas con estos derechos que no llegan suficientemente a las víctimas. Así, por ejemplo, los contratos bonificados a mujeres maltratadas desde 2003 a septiembre de 2015 fueron 57 en la provincia de Segovia, frente a las 1.878 denuncias registradas en el mismo periodo o las 728 órdenes de protección incoadas. En el mismo sentido, únicamente fueron tres los contratos de sustitución de víctimas de violencia de género en esos años.

En cuanto a otras medidas de apoyo económico, de enero a septiembre de este año se ha concedido la Renta Activa de Inserción a 53 mujeres víctimas de violencia de género residentes en la provincia, lo que indica un crecimiento respecto a 2014, cuando en todo el año fueron 52.

Entre los participantes ayer en los actos programados por el Consejo Municipal de la Mujer de Segovia se encontraban precisamente representantes sindicales junto a los de otras entidades que forman parte del citado órgano ciudadano, como Cruz Roja, Gerencia Territorial de Servicios Sociales e Igualdad, Asociación Amas de Casa, Dirección Provincial de Educación, asociaciones de apoyo a las mujeres como AMIS, AMUDIS o ISMUR, Cáritas, Fundación Secretariado Gitano, la cátedra de género de la Universidad de Valladolid, Segoentiende y concejales de todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Segovia.

Con un mismo lema, ‘Contra la violencia ¡¡¡ Habla !!!’, rotulado en la pancarta que abrió una marcha reivindicativa que partió del Azoguejo en dirección al Campus María Zambrano, y que portaban jóvenes de ambos sexos, marcharon unidos, así mismo, políticos de distinto signo como la alcaldesa, Clara Luquero; la subdelegada del Gobierno, Pilar Sanz; la diputada nacional del PP Beatriz Escudero, los senadores Paloma Sanz y Juan Manuel Represa (ambos del PP) y Félix Montes (del PSOE) y otras personalidades como la gerente territorial de Servicios Sociales, Carmen Well; el defensor del Ciudadano de Segovia, Rodrigo González Martín; el vicerrector de la UVa Juan José Garcillán y el presidente de la Fundación Caja Segovia, Javier Reguera.

La marcha partió del Azoguejo alrededor de las seis de la tarde, cuando la empresa Aqualia, en colaboración con el Ayuntamiento, tiño el principal monumento de la ciudad, el Acueducto, de luz morada, que representa a las mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia,

Además, muchos de los asistentes portaban los citados globos, también morados, y algunos carteles con lemas como ‘Si la quieres, la respetas. El amor no duele’, ‘Educación machista ni a chicas ni a chicos’, ‘No es alegre ni moral el maltrato soportar’ o ‘La violencia de género no tiene excusa’.

“Sí hay gente para ser Segovia’, comentó una joven cuando la marcha alcanzó el campus, donde se desarrollaron varios actos simbólicos, entre ellos la suelta de los globos con los nombres de las 56 víctimas mortales del último año.

FuenteGonzalo Ayuso 
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