El vino y San Marcial Copero

Los sumilleres de la provincia de Segovia consolidan su fiesta honrando a su patrón con varias actividades por el centro de la ciudad y con el homenaje a Carlos González Huertas

Camisas blancas, pajaritas y mandiles negros, fueron las vestimentas que se pudieron ver en la tarde de ayer a los pies del Acueducto.

Como ya viene siendo tradicional desde hace siete años, los sumilleres segovianos celebran la festividad de su gremio el día del San Marcial ‘Copero’, y que sirve para conmemorar un día de convivencia y de apertura al resto de la sociedad, según explicó el presidente de la Asociación de Sumilleres de Segovia, José Luis Aragüe ‘Mazaca’. En definitiva, un día en que no faltan las copas de vino ni la buena comida.

Una vez se procedió a la puesta del mandil por parte de todos los sumilleres de la asociación, y de las fotos para el recuerdo, toda la comitiva realizó un trayecto animado con música popular de las dulzainas desde la Fernández Ladreda hasta llegar al hotel Los Arcos, donde se realizó el brindis por San Marcial Copero.

A continuación un buen número de personas se reunieron en la Bajada del Carmen, junto al restaurante El Cordero, para realizar la ‘VII Cata Popular’ de vinos, que este año contó la degustación del ‘Pardevalles 2014’, ‘AT ROCA Reserva 2012’ y el ‘Treintamilmaravedies’.

Para concluir el día festivo de los sumilleres segovianos, esos que tanto saben sobre el maridaje, se celebró una cena en el mesón El Codero.

La profesión del sumiller es una de las más valoradas y respetadas dentro de la hostelería. “Un buen sumiller es el que tiene que aconsejar al comensal qué tipo de vino ha de tomar en función de la comida que va a degustar”, añade ‘Mazaca’.

La cultura del maridaje se está profesionalizando según pasan los años. Buen ejemplo de ello es el sumiller Carlos González Huerta, que este año ha sido el galardonado del V premio ‘Sumilleres de Segovia’.

Y es que, según Carlos González, “la figura del sumiller ha evolucionado en los últimos 15, probablemente desde que tenemos mucha más información que cuando yo empecé”, añadiendo que “antes se aprendía de una forma autodidacta”.

En definitiva, Segovia puede presumir de tener a una buena colección de expertos sumilleres que se preocupan de crear la combinación perfecta entre la comida y el vino.

FuenteGuillermo Hernández 
Compartir