Última batalla por el título

Real Madrid y Barcelona se ven las caras en un encuentro que se prevé muy igualado.

La incierta final de la Liga ACB, marcada en sus cuatro capítulos previos por la igualdad y la polémica, concluirá hoy con el quinto y decisivo partido en el Palacio de los Deportes, donde el Real Madrid espera aprovechar el apoyo de su afición para superar a un rival que vive pendiente del estado físico de Juan Carlos Navarro.

Al igual que el año pasado, blancos y azulgranas se juegan el título a una carta. De hecho, es la quinta final entre ambos que se decidirá en el último envite con precedentes favorables para el equipo visitante, el último, precisamente, la temporada pasada.

El empuje del Palau fue determinante para dar alas a los suyos y el Real Madrid espera aprovechar ese mismo factor para cobrarse la revancha. «Espero que el Palacio sea un infierno para el Barça», arengó Felipe Reyes.

Precisamente, el pívot fue quien elevó la voz el pasado domingo para quejarse por la actuación arbitral, repitiendo las quejas expresadas por su oponente tras el encuentro inaugural. En medio de la tremenda igualdad, los protagonistas saben que cualquier detalle puede resultar capital y no han dudado en aumentar la presión sobre los colegiados, que serán observados con lupa.

Dejando de lado las emociones y la polémica, en el plano meramente deportivo existe un indiscutible protagonista de cara a esta última batalla: Navarro. El catalán se ha sumado a la lista de lesionados tras sufrir una rotura fibrilar. Pese a que su baja parecía segura, el Barça aseguró que es duda y que Xavi Pascual ha dejado una puerta abierta a su participación.

En cualquier caso, la final se está decantando cerca del aro y no en el perímetro, donde están sufriendo ‘francotiradores’ como Rudy Fernández (0/16 en triples) o Carroll. En realidad, es una tendencia que ha presidido toda la temporada, ya que en los nueve clásicos celebrados hasta el momento, la victoria en ocho de ellos ha sido para el equipo que ha capturado más rebotes.

Sin embargo, con dos bloques plagados de talento, nombres como Mirotic, Huertas o Sergio Rodríguez también pueden desviar el rumbo de una final tan equilibrada, en la que el Madrid espera celebrar un título ante su afición dos décadas después y el Barça repetir la historia de 1997, cuando tomó Madrid en el quinto partido con un Roberto Dueñas imparable.

FuenteE. Press 
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