2013, año lluvioso y tormentoso

Pedro Sanz, pastor de Rades de Abajo, pronostica un buen año para el campo, aunque los pedriscos serán más abundantes que en 2012

El eco del mensaje lanzado por el jefe indio Seattle hace siglo y medio en defensa de la naturaleza —el primer manifiesto ecologista— se escucha hoy en las sabias palabras de Pedro Sanz Moreno, el pastor de Rades de Abajo (Pedraza de la Sierra) que cada comienzo de año predice en EL ADELANTADO el tiempo que hará en Segovia durante los doce siguientes meses.

Él sostiene que el hombre “maltrata” al medio ambiente de muchas maneras, entre ellas “con química”, lo que le hace recelar de los productos que el campo ofrece, por posibles contaminaciones. Ahora, no coge perifollos ni acederas, como hacía de joven. Ante esos “ataques” de los humanos, cree que la naturaleza está “inquieta” y “algo revuelta”, lo que a él le dificulta vaticinar el tiempo. “Antes, todo venía a su hora, el verano llegaba en el verano y el invierno cuando tocaba invierno…”. La situación ha cambiado y aunque él continúa usando el método de las Cabañuelas, reconoce equivocaciones…

2013, augura, será “muy lluvioso” y “bastante tormentoso”, con temperaturas “normales”, acordes a cada estación. Confía en que sea “un buen año” para el campo, si bien avisa que la cosecha llegará con retraso, como anunció la tardía caída de las hojas de los árboles, ya bien entrado el pasado mes de noviembre.

Para mediados de enero espera lluvia, en abundancia, y algo de nieve, aunque en cotas altas, a más de 1.200 metros. Una ola de frío invadirá la provincia a partir del día 22. Luego, el mes acabará con más lluvia y un poco de nieve, que cuajará a 1.000 metros de altitud. Febrero, dice, comenzará con lluvia, nieve y aire. En los carnavales, en torno al 12 de febrero, “frío y lluvia”. Y, para arrancar la Cuaresma, sol de día y heladas por las noches, con frecuentes nieblas. Para cerrar el mes, subirán las temperaturas, cumpliéndose el viejo refrán que dice que “a últimos de febrero busca la sombra el perro”.

El calor continuará hasta el 6 de marzo. Del 7 al 20, “lluvias y mucho aire”. En Semana Santa, del 25 al 31, Segovia se cubrirá de nieve. “Mucha”, insiste. Toda la superficie por encima de 700 metros quedará blanca. Será la primera nevada fuerte de 2013, un año escaso en episodios de este tipo. “A nadie le gusta que la Semana Santa caiga en marzo, suelen ser malas”, sostiene el pastor.

El frío seguirá en el inicio de abril, con las consiguientes heladas. La temperatura se moderará después y, del 11 al 20, las lluvias, abundantes, serán protagonistas. “Vendrán muy bien para el campo”, subraya este popular ‘hombre del tiempo’. Abril se despedirá con otra gran nevada —la segunda de 2013—, de 1.200 metros de altitud hacia arriba. Serán unos días de intenso frío.

Mayo traerá bajo el brazo más frío, heladas e incluso alguna tormenta de granizo, mientras la falda serrana continuará blanca. Del 11 al 20, temperaturas ya más suaves, con lluvias importantes. Y, para últimos, calor de día y alguna escarcha por las noches.

Junio, mes al que temen las gentes del campo, amanecerá caluroso y, para desgracia de labradores, tormentoso. Hasta el día 11 hay posibilidad de pedriscos. Después el cielo se templara, dejando lluvias del 11 al 20. Por las fiestas de Segovia, de San Juan y San Pedro, se presentará la primera ola de calor del año, que se cerrará en los estertores de junio, con más tormentas.

Julio será, hasta su ecuador, tranquilo. Del 15 al 22, el sol dejará paso a las nubes, que soltarán agua. La fiesta de Santiago, el 25 de julio, dará la bienvenida a la segunda ola de calor, duradera hasta entrado agosto. Desde el 4 al 6 ó 7, más tormentas con aparato eléctrico. El tiempo se calmará después, con temperaturas propias de la época. A partir de la Virgen de Agosto (día 15), refrescará, aunque al final de mes volverán a subir las temperaturas.

Septiembre nacerá sereno, pero con alguna tímida escarcha nocturna. Del 10 al 20, regresarán las tormentas de granizo. Y, como no podía ser de otra forma, el mes dirá adiós con el “veranillo de San Miguel”, en esta ocasión bastante largo, desde el 21 hasta el 6 de octubre. Luego, las lluvias del 11 al 20 revelarán la llegada del estío. Sobre el día 20, casi de improviso, la primera nevada otoñal, en las cumbres. Y después, para agotar el mes, unas jornadas algo turbulentas, de nieblas, sol y aire. Las mismas condiciones se darán en el estreno de noviembre, lo que propiciará, ¡este año sí!, que las hojas de los árboles caigan a su debido tiempo. Del 10 al 15, el “veranillo de San Martín”, al que sucederá, en la recta final del mes, un tiempo desapacible, con lluvia, nieve por encima de los 800 metros y bastante aire.

El último mes, diciembre, regalará más lluvia, convertida en nieve en las zonas altas. Del 10 al 20, dominará durante el día el sol, aunque cuando oscurezca caerá la niebla y la escarcha. Y, por Navidad, nevadas. La mejor forma de despedir al año 2013.

FuenteGuillermo Herrero 
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