Poda y reales jardines

El jardinero mayor del Palacio Real de La Granja, Rafael Lois, explicó en una ponencia y en un paseo la historia y tratamiento de los árboles.

La segunda convocatorias de las Jornadas Ambientales de Primavera, organizada por la Mancomunidad de municipios de la Mujer Muerta—Ortigosa del Monte, Otero de Herreros, Navas de Riofrío y La Losa—, contó con dos sesiones: la primera una charla titulada “Poda de árboles ornamentales” y la segunda un “Paseo práctico por los Jardines de La Granja”. Ambas sesiones estuvieron protagonizadas por el jardinero mayor de Patrimonio Nacional, en los Reales Jardines del Palacio Real de San Ildefonso, Rafael Lois Cabello, que actuó como ponente y guía.

En el Centro cultural Elena Fortún, de Ortigosa del Monte, Rafael Lois explicó “las consecuencias que va a tener para el árbol la poda que se quiera llevar a cabo”, recordando a la vez que “los árboles no necesitan ser podados, aunque en ocasiones, por seguridad, deba acometerse”.

Ese proceso “debe ser lo antes posible para el árbol y procurando que la poda sea del menor diámetro posible, ya que el árbol ante una herida de 3 a 4 centímetros tarda hasta cuatro años en cicatrizar, siendo, durante ese tiempo, la herida, una vía de entrada de enfermedades o plagas”, argumentó el jardinero.

Otra característica a tener en cuenta a la hora de llevar a cabo la corta de una rama “es que el árbol siempre va a emitir ramas para tapar las heridas, ya que ninguna rama ni tronco está preparada para recibir los rayos del sol; de ahí que el árbol, siempre intenta formar rápidamente una copa que impida la incidencia de los rayos sobre la corteza, por lo que una vez que se ha empezado a podar, nuevamente hay que seguir haciéndolo por la formación continua de ramas que se va a dar”, aseguró el jardinero.

El paseo

El paseo práctico por los Reales Jardines de San Ildefonso se inició junto al Palacio Real, donde Rafael Lois, pese a la lluvia fina que caía, explicó, ante veinte personas, “como estaban concebidos los jardines”, aclarando “que la renovación del arbolado viejo y debilitado que se está llevando a cabo y que durará muchos años, es exactamente igual a como fueron concebidos los jardines en 1.725”, subrayó. Asimismo, coincidiendo que era un día en el que corrían las fuentes monumentales, se pudo contemplar La Fama, donde Lois, aprovechó para explicar el sistema hidráulico de la fuente, hasta conseguir un chorro de 42 metros de altura.

El recorrido continuó por el Jardín de las Aromáticas, situado junto a la ermita de San Ildefonso, zona que no está abierto al público. Rafael Lois explicó su origen histórico: “fue Felipe V, primer Borbón, quien en 1.720 enamorado de esta privilegiada zona, compró a la Comunidad de Jerónimos del Parral la ermita, granja y terrenos anexos que tenían, para la construcción del Palacio y jardines de La Granja”.

Las enriquecedoras explicaciones se extendieron a las variedades de árboles que están plantadas, así como los bosques espontáneos de coníferas que se dan a lo largo y ancho de todo el jardín. La coordinadora del programa “Jornadas Ambientales de Primavera”, Rita Rodríguez, técnico de Medio Ambiente de la Mujer Muerta, no escondía su “entusiasmo”, a la vez que recordaba el apoyo para financiar el programa que “ofrecen los ayuntamientos de Navas de Riofrío, La Losa y Ortigosa del Monte, para que pueda llegar a participar a todos los vecinos, con temas de tanto interés ambiental y de especial sensibilidad”.

La próxima charla tendrá lugar, el día 26 de abril, en el Casino cultural de Navas de Riofrío. El tema, más que interesante: La recuperación de las caceras, charla a cargo de David Martín.

Nuevos Tilos

El jardinero mayor, Rafael Lois hizo observar al grupo que todos los arbustos que limitan las calles de los jardines son de carpe y haya, muy parecidos y que en otoño e invierno, “adquieren el tono pajizo tan característico que se observa”. También se refirió en sus explicaciones a la nueva plantación que ha tenido lugar la pasada semana de ejemplares magníficos de tilo (Tilia platyphyllos) traídos de Holanda y plantados según las características que requiere este tipo de árbol. Para lo que es necesario “un metro y medio cúbico de mezcla de tierra mineral (arena de río) y materia orgánica, para que estos árboles agarren sin problemas, aportando diariamente un riego constante durante bastante tiempo”, indicó.

FuenteÁlvaro Pinela 
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