Matanza solidaria con sabor húngaro

Unicef recaudó 2.140 euros en la subasta organizada por Monte Nevado.

La generosidad que siempre caracteriza a las matanzas domésticas, se vio ayer multiplicada en Carbonero, donde se celebró una jornada gastronómica con fines benéficos a favor de Unicef y que organizó la empresa Monte Nevado.

Carmeta Barios, presidenta de Unicef -Segovia, presidió el acto y agradeció la colaboración de los participantes. Durante la mañana se subastaron, con gran éxito, dos jamones, dos paletas, dos lomos, cinco chorizos y cinco salchichones, todos curados. Cada jamón se adjudicó por 200 euros y cada paleta del animal por 110 euros. Todas las piezas eran de la marca Monte Nevado y en todas se duplicó el valor de salida gracias a la sana competencia que se produjo durante la puja, según recordó la presidenta de Unicef.

A lo recaudado hay que sumar otros 300 euros que se recolectaron a través de una hucha solidaria. Así se recaudaron 2.140 euros. El acto estuvo conducido por la periodista y experta gastronómica, Concha Crespo; que estuvo acompañada por José María González de la Fuente, de la empresa Monte Nevado, y que agradeció la acogida que tuvo la convocatoria. Igualmente se sumó a la iniciativa la alcaldesa de Carbonero el Mayor, María Ángeles García, que se llevó uno de lo cinco salchichones subastados.

La cita gastronómica y solidaria reunió a numerosas personas que se acercaron a disfrutar de la fiesta de la matanza del cerdo, donde se sacrificó un animal de 186 kilogramos de la raza Mangalica, autóctona de Hungría, especie que fue salvada de su extinción por la empresa segoviana.

Exhibición

Junto a las instalaciones del restaurante El Riscal se desarrolló la ceremonia, donde participaron expertos procedentes del restaurante Virrey Palafox, de El Burgo de Osma, en la provincia de Soria, afamado establecimiento que ha sabido impulsar el carácter festivo de las matanzas con sus jornadas anuales. Su propietario, Gil Martínez Soto, guarda relación directa con Carbonero desde hace 38 años de la mano de su esposa María Teresa Antón Pastor.

A la vez que se desarrollaba la matanza, un portavoz del Virrey Palafox ofrecía una didáctica explicación para el público sobre el origen de las matanzas del cerdo en los lugares públicos. A la vez los asistentes pudieron degustar productos del cerdo servidos por el restaurante. Además conocieron algunas bebidas y productos típicos de Hungría, como el vino caliente o el ‘pálinka’, un conocido orujo.

En las proximidades de la zona se mantuvieron expuestos otros cuatro ejemplares de cerdos Mangalica que fueron traídos desde Hungría hace dos años para poder ser conocidos por los carbonerenses, y que llamaron la atención de todos los asistentes. Se trataba de animales representativos de los tres colores que caracterizan a la raza: rubio, rojo y golondrino (espalda negra y pecho blanco).

Presente y Futuro

Uno de los asistentes que más valoró la matanza y la labor de Monte Nevado fue el húngaro Péter Tóth, director de la empresa ‘Olmos és Toth Kft.’ dedicada a la producción de cerdos Mangalica en aquel país, y que cuenta con 25 trabajadores. Allí disponen de tres granjas con 700 hembras y una producción de 6.000 cerdos anuales más otros 14.000 de ganaderos de la zona que han comenzado a valorar la importancia de la raza autóctona.

Péter Tóth hizo hincapié en lo agradecidos que están en Hungría a la familia Olmos, propietaria de la empresa Monte Nevado. El comunismo que había imperado hasta el presente siglo, había dejado abandonada la raza Mangalica por su rusticidad, su producción grasa y porque hasta entonces sólo se buscaba carne de muy bajo coste productivo. “Hoy los españoles que vayan a Hungría pueden contemplar en el Parlamento el libro que contiene una dedicatoria especial a la familia Olmos”, explicó. “Y gracias a ellos nosotros comemos un tesoro nacional, que está protegido y que representa alta calidad”, añadió el representante húngaro.

Además, el jamón de cerdo Mangalica que Monte Nevado comercializa desde hace más de 20 años, es ya una realidad en muchos lugares del mundo. Alrededor de 200 restaurantes de Japón, algunos de ellos con estrellas Michelín trabajan con enorme éxito con estos jamones húngaros que son una realidad también en países como -Francia y Alemania.

La empresa segoviana, fundada en 1898, elabora y comercializa los productos Monte Nevado. Desde sus inicios se ha dedicado a la elaboración de un jamón de lenta y larga curación, sinónimo de calidad, convirtiéndose así en la referencia como empresa de confianza de todos los profesionales y consumidores.

FuenteF.Descalzo 
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