Hoy comienza la aventura

Luis Alonso afronta con optimismo las casi siete horas de vuelo que le llevarán desde Madrid hasta Katmandú

Hoy es el día D. Hoy despega el avión que me llevara hasta Katmandú, haciendo escala en Doha. Probablemente sea uno de los días, junto con el de vuelta de este “sueño del Himalaya”, de los más duros de esta aventura.

Ha sonado el despertador a las siete y media de la mañana, y he terminado de meter las ultimas cosas en la maleta. Me he puesto la ropa de correr, y he hecho un rodaje suave para desentumecer las piernas, oxigenarlas y tratar de despejar la mente para poner todos los sentidos en la aventura que comienza unas horas más tarde.

Sé que en Barajas me espera una dura jornada de avión hasta llegar el domingo sobre las doce de la mañana a Katmandú. El vuelo, como podéis imaginar, no es directo, por lo que en Doha haremos escala y tendré una espera larga hasta coger el vuelo que nos lleva al destino final. El tiempo total de los vuelos es de casi siete horas.

Como suele ser habitual en cualquier familia están las despedidas correspondientes cuando alguien se va de viaje; en esta ocasión las despedidas son muy sentimentales, porque me han traído a Luna, para despedirme de ella. Era una cosa que no esperaba y que me ha hecho mucha ilusión, ya que, como todos sabéis, aparte del reto de la Everest Trail Race, está el proyecto solidario para recaudar fondos para la adquisición de la silla de ruedas especial para Luna. Espero que a mi vuelta estén todos los kilómetros vendidos, y si no tiene la silla, pues que esté encargada, porque esta niña necesita cuanto antes esa silla para no padecer más la enfermedad que tiene, así que os animo a que vayáis haciendo donativos, bien comprando los kilómetros, o bien en el número de cuenta abierta en Caja Segovia.

También afloran los sentimientos cuando llega la despedida de mis padres, de mi hermano y de mi novia, que me iba a acompañar, pero que finalmente, por causas familiares, no puede venir. Siento que tengo una deuda con ella, llevarla a que vea aquello que con tanto empeño habíamos preparado los dos, yo el correr y ella disfrutar de un trekking paralelo a la carrera que la organización ha creado para los acompañantes, así que no me quedara más remedio que volver para que ella también pueda cumplir su sueño de conocer la cordillera del Himalaya.

Como podéis observar no voy desencaminado cuando digo que probablemente sean los días de ida y vuelta los más duros de toda la aventura, porque los días que dura la competición estaré realizando algo para lo que me he estado preparando, pero uno no se puede preparar para un viaje de estas características.

Lo que sí se puedo hacer es tratar de evitar el famoso jet lag. Yo lo que hago es llevar puestas unas medias de compresión, que me ayudan a que el retorno venoso sea mejor; también antes de ponerme las citadas medias, me he dado un masaje con trombocid para ayudar a la circulación. Una vez en el avión, aproximadamente cada hora, procuro dar un paseo por los pasillos del avión, y realizo también unos estiramientos; con ello lo que pretendo es tratar de que la circulación se active y así no se me hinchen los tobillos, y así poder llegar fresco de piernas.

También es bueno tomar una aspirina, ya que ayuda a la circulación de la sangre. Una vez en el lugar de destino, lo que hay que hacer es amoldarse lo antes posible al horario de allí, y esto es fundamental. Hay que procurar dormir ya con los horarios de allí, aunque nuestro cuerpo nos pida dormir nada más llegar al hotel, así que una vez cumplidos todos los tramites que hay que realizar cuando se va a un viaje como estos, y llegado al hotel, me daré una ducha, me pondré la ropa de correr y realizaré un rodaje suave para oxigenar las piernas y que se mueva la sangre. Luego, siempre que se pueda, me echaré una siestecita, no muy larga, para poder dormir luego ya por la noche.

Esto es solo el primer día, y como podéis ver la actividad es intensa, bastante más que cualquier día de carrera, ya que estos lo único que haré será correr y descansar.

En la próxima conexión, ya desde Katmandú, os contaré cómo ha trascurrido el día.

FuenteLUIS ALONSO 
Compartir