Palestina reclama su libertad

Abu Mazen presenta ante la ONU su propuesta para la admisión del territorio como un país de pleno derecho

Palestina hizo ayer oficial que quiere que se le reconozca como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas, como el Estado 124, en «la mayor contribución jamás hecha para conseguir la paz en Tierra Santa». Abu Mazen, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), consideró que «es hora de vivir como otros pueblos, libres en una patria independiente y soberana». El mandatario tendió la mano a Israel, en busca de «puentes de diálogo» donde ahora hay «muros de separación y puestos de control»: «Construyamos un futuro juntos para nuestros hijos, donde puedan disfrutar de la paz, de la seguridad y de la prosperidad».

«Yo, en mi capacidad de presidente del Estado de Palestina, he presentado a Ban Ki-Moon una propuesta para la admisión de Palestina sobre las bases de las fronteras de 1967 con Jerusalén como su capital, como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas», declaró Mazen entre la ovación de los asistentes a la sesión de la Asamblea General de la ONU.

El dirigente tendió la mano, en nombre de la ANP, a las autoridades judías. Su objetivo es solucionar de manera pacífica el conflicto en Oriente Próximo: «Construyamos un futuro juntos para nuestros hijos, donde puedan disfrutar de la paz, de la seguridad y de la prosperidad».

Los palestinos buscan «unas relaciones de cooperación basadas en la equidad y la paridad entre dos Estados vecinos, en lugar de entablar políticas de ocupación, guerra y la eliminación mutua». A pesar de ello, el líder musulmán descartó la posibilidad de reanudar las conversaciones sobre la política de asentamientos israelíes en su territorio, porque «ya no es posible, ni práctico ni aceptable».

«Las negociaciones carecerán de significado mientras el Ejército israelí siga enraizado en su ocupación, y siga cambiando así la demografía de nuestro país», declaró. «Representan el núcleo de la invasión colonial y militar de la tierra de los palestinos y de la agresión brutal y la discriminación racial contra nuestro pueblo», agregó.

Aún así, el presidente reiteró su mensaje de paz y «la renuncia a la violencia y la condena del terrorismo en todas sus formas, en especial el terrorismo de Estado», pero se comprometió a proseguir con la «resistencia pacífica».

La respuesta de Benjamin Netanyahu, primer ministro hebreo, fue contundente: «Israel ha extendido su mano durante 63 años. Extiendo mi mano», agregó. De hecho, el líder ofreció al líder de la ANP que sus conversaciones den comienzo en Nueva York: «Estamos a miles de kilómetros de nuestras casas, en el mismo edificio ¿Qué nos impide reunirnos hoy y empezar a negociar?».

«No he venido a recibir aplausos, sino a decir la verdad: que Israel quiere la paz, pero solo a través de negociaciones directas», sentenció. El dirigente instó a las autoridades vecinas a que «reconozcan el Estado judío». En su opinión, ésta es la clave del conflicto, y no los asentamientos.

La resolución de la petición está ya en manos del Consejo de Seguridad de la ONU. Para que salga adelante, deberá ser aprobada por nueve países y no recibir ningún veto de los miembros permanente, aunque el pasado jueves EEUU ya anunció que rechazará la propuesta, con lo que la intervención de Mazen puede calificarse de inútil.

A la espera de ese examen, que tendrá lugar el lunes, el Cuarteto para la Paz en Oriente Próximo urgió a palestinos e israelíes para que reanuden sus negociaciones directas. «En un mes habrá una reunión preparatoria entre las partes para fijar la agenda y el método de la negociación», señaló el bloque, que pretende que ambas partes «se comprometan a lograr un acuerdo no más allá del fin de 2012».

FuenteAgencias 
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