Seis siglos del Tratado de Ayllón

Ayllón Medieval convierte a la villa en un gran decorado que remite a los momentos de mayor esplendor del lugar.

Segovia y su provincia pueden presumir de haber sido escenario de grandes acontecimientos acaecidos a lo largo de la Historia. Si la capital ha promocionando recientemente el eslogan “Sin Segovia no Luna”, buscando un reconocimiento a su “papel” en la llegada del hombre al satélite de la Tierra (“Sin Segovia no Isabel la Católica, sin Isabel no Cristóbal Colón, sin Colón no América, sin América no Luna”, escribió Wernher von Braun en el Mesón de Cándido), Ayllón se jacta ahora de haber acogido un acuerdo entre Castilla y Portugal que marcó el rumbo posterior de ambos reinos.

Seis siglos después de que castellanos y portugueses firmaran en 1411 el ‘Tratado de Ayllón’, con el que se iniciaba una nueva relación entre ambos, los vecinos de la villa segoviana han querido dedicar la decimoquinta edición de ‘Ayllón Medieval’, la función de recreación histórica pionera en la provincia de Segovia, a esa efeméride. Y así, se programó, como acto central de la conmemoración, una representación de la firma del acuerdo por el que los castellanos renunciaban al torno portugués.

Como ya es costumbre a lo largo de los tres lustros de existencia de ‘Ayllón Medieval’, sus organizadores —la asociación ‘Amigos del Medievo en Ayllón’, con la colaboración del Ayuntamiento— idearon un sinfín de actividades. Este año, la gran novedad ha sido la presencia de un grupo de abanderados italianos, de Fornovo di Taro (Parma). Causaron admiración con sus juegos malabares. Sus coreografías recordaban, lejanamente, los juegos de banderas de origen medieval que perviven en Segovia (Zamarramala o Torre Val de San Pedro), hoy en día muy simplificados con respecto a los primigenios.

Más allá de la representación del ‘Tratado de Ayllón’ y la animación de calle con banderas, ‘Ayllón Medieval’ ha puesto este año toda la carne en el asador en las actividades musicales. Ayer, por las calles paseaban animando al personal ‘Los Dulzaineros de Ayllón’ y ‘Los Ministriles de Cuéllar’ y, por la noche estaba prevista la actuación de ‘Aura Kubi’ y ‘Bardos, Druidas y otras Movidas’. Pero quizá el concierto que logre atraer a mayor número de visitantes sea el de hoy, del Nuevo Mester de Juglaría (22,00 horas), que servirá para clausurar este fin de semana festivo.

Las principales calles se engalanaron para la ocasión, y la mayoría de los vecinos aceptaron, de buena gana, formar parte de un decorado que ya forma parte de la imagen más típica de la villa. Así, llama la atención la elevada cantidad de ‘bodas medievales’ que se celebran en Ayllón a lo largo del año, tal vez debido a que los contrayentes vinculen de forma inexorable el nombre de la villa al medievo.

En lo tocante al ‘mercado medieval’, Ayllón siempre resulta un referente, tanto por la cantidad de puestos de artesanía —en esta ocasión, más de un centenar—, como por la variedad de productos expuestos. El visitante puede adquirir casi de todo. Cuero, madera, vidrio, cerámica, zapatos… Como novedad, este año la mayoría de los puestos de alimentación se han situado en la huerta de San Miguel, cuya decoración ha mejorado de forma ostensible con respecto a ediciones precedentes.

Para complementar esta ya de por sí amplia oferta, ‘Ayllón Medieval’ incluye numerosos talleres en vivo, entre los que destacan los de herrero, soplador de vidrio y elaboración de instrumentos antiguos. Por otra parte, los niños se divirtieron de lo lindo con una parada de ponis (nueva en esta plaza) y el ya visto ‘carrusel mitológico’. Y, para los jóvenes se ofreció una suculenta cena, el ya tradicional “cerdo al estilo Milagros”, que estuvo dorándose toda la jornada.

Imágenes de la fiesta

Dos verdugos, simulando la decapitación de un turista en la Plaza Mayor (imagen 1); la cuerda de ponis, una de las novedades de esta edición de ‘Ayllón Medieval’, captó el interés de todos los niños que ayer pasaron por la villa (imagen 2); la Plaza Mayor estuvo muy concurrida a lo largo de toda la jornada, incluso en las horas en las que se registraron las temperaturas más altas (imagen 3). FOTOS: GUILLERMO HERRERO

FuenteGuillermo Herrero 
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