Larga madrugá

‘La Bajada’ comenzó ayer muy despacio, con los romeros dispuestos a acompañar a su patrona toda la noche, al son de cinco grupos musicales

Después de tres jornadas intensas, intensísimas, en su ermita, la Virgen del Castillo inició al atardecer de ayer ‘la Bajada’ hasta la iglesia parroquial de Bernardos.

Tras una eucarístia en la ermita del Cerro del Castillo, abarrotada de público, la Pizarrera salió en andas por la puerta, puntual, a las 19,30 horas, momento en el que los bernardinos prorrumpieron en gritos de “¡Viva la Virgen del Castillo!”, seguidos de una gran ovación.

Los danzantes de Bernardos palotearon la ‘Marcha Real’ y, a renglón seguido, bailaron ‘El Arco’, bajo el que pasó la imagen. Seguidamente, los músicos comenzaron a tocar jotas, una detrás de otra. Así, se formaron dos largas hileras paralelas de danzantes, de cerca de cien metros cada una. Según la tradición, la música debe acompañar constantemente a la Virgen del Castillo a lo largo de los tres kilómetros de recorrido. En esta ocasión, los organizadores han contratado a cinco grupos, para que se vayan alternando, hasta que la patrona llegue a la iglesia.

“¡Vosotros tranquilos, no os mováis!”, advertían algunos bernardinos a los músicos, cuando la primera charanga hizo un conato de avanzar unos metros. Media hora después de salir de su ermita, apenas había recorrido veinte metros…

En la primera parte del trayecto, cuesta abajo, corresponde a los danzantes de Bernardos llevar la imagen en andas. Luego, al llegar a terreno llano, es subida a una peaqueña carroza, en la que irá, poquito a poco, acercándose a Bernardos. La llegada al pueblo, de madrugada, no tenía hora prevista, ni tampoco su entrada en la iglesia. Hace una década, en ‘la Subida’ del 2000, la procesión duró casi 17 horas, y este año los más jóvenes del pueblo querían que se superara…

FuenteGUILLERMO HERRERO 
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