Preparando 42.000 flores para la Virgen

Los vecinos ultiman detalles para ‘la Subida’ de su patrona a la ermita, el 23 de mayo.

Bernardos ya está viviendo “la Subida” de la Virgen del Castillo a su ermita. Aunque todavía queda un mes para el traslado de la imagen —el 23 de mayo, coincidiendo con la festividad de Pentecostés—, la mayoría de las conversaciones cotidianas gira en torno al acontecimiento. “¿Qué tal llevas los preparativos?”, pregunta una mujer a otra con la que se cruza en una calle. “Bien, aunque todavía me quedan unos cuantos detalles”, responde la interrogada mientras se aleja. Se podría decir que, en estos días, Bernardos vive por y para “la Subida”.

El visitante que llega a Bernardos percibe, a las primeras de cambio, que el pueblo se prepara para un gran acontecimiento. Del balcón del Ayuntamiento cuelga un gran cartel anunciador de “la Subida”. La planta baja de la Casa Consistorial lleva meses convertida en tienda de souvenirs, donde se pueden adquirir los más variopintos productos. Hay forros polares, polos, pañuelos, gorras, decantadores de vino, palos de paloteo… Todo, con el inconfundible sello de “la Subida” de este año. Junto al Ayuntamiento, el bar Yagüe decora sus paredes con anuncios relativos a la efeméride venidera, donde se promociona, por poner dos ejemplos, un servicio de autobuses para subir a la ermita o una charanga.

Detrás de esa fachada que presenta Bernardos hay mucho trabajo. Encarna de Andrea ha dedicado incontables horas a elaborar flores, de papel y de plástico, para el arco floral más cercano a su casa por el que pasará la Virgen del Castillo. Empezó con esta tarea en el invierno 2008-2009 y aún sigue en sus ratos libres. Se estima que en los seis arcos que se levantarán habrá unas 42.000 flores, a una media de 7.000 por arco. “He vivido seis ‘subidas’, y cada una es diferente; los de aquí las cogemos con muchas ganas, intentando que todo salga bien”, explica Encarna.

Los arcos florales no son el único motivo decorativo que tendrá Bernardos del 23 al 26 de mayo. También llamarán la atención los banderines, hechos para la ocasión. Se han diseñado dos diferentes, con el logotipo de “la Subida” y el escudo de Bernardos. En total, se colocarán 19.000 banderines, en todas las calles del pueblo.

Hasta la ermita que acogerá a la Virgen del Castillo durante tres días se engalana, lavando su cara antes de que llegue el 23 de mayo. Tras la obra, la pizarra recuperará su protagonismo primigenio.

Además de actos religiosos, “la Subida” conlleva otros profanos, comenzando por la actuación de la Ronda Segoviana, el próximo sábado (21 horas) en la Plaza Mayor. El pueblo de Bernardos está, pues, prácticamente preparado para la celebración más importante de la década. Será, seguro, una “subida” para recordar.

FuenteGUILLERMO HERRERO 
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