Un nuevo plan contra Al Qaeda

Obama anuncia una estrategia integral para Afganistán y Pakistán y pide ayuda para derrotar a los terroristas.

Desde la Casa Blanca y rodeado de parte de su Gabinete, el presidente de EEUU, Barack Obama, anunció ayer lo que calificó de una estrategia integral para Afganistán y Pakistán destinada a eliminar «la amenaza de Al Qaeda».

Partiendo del principio de que la guerra en Iraq no debe quitarle recursos a la lucha contra los talibán, el líder demócrata manifestó que reforzará la presencia militar norteamericana en territorio afgano con el fin de vencer «el cáncer del terrorismo».

El mandatario adelantó el envío de cientos de funcionarios civiles para ayudar a reconstruir el Estado afgano y poner en marcha políticas de asistencia, así como una ayuda anual de 1.500 millones de dólares al vecino Pakistán para desarrollar la empobrecida zona fronteriza, donde se concentran los grupos extremistas. «Tenemos un objetivo claro: desmantelar y derrotar a Al Qaeda en la zona para prevenir que regrese en el futuro a cualquiera de los dos países», afirmó Obama, flanqueado por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates.

Es la primera vez que la estrategia de Washington incluye políticas individuales tanto para Afganistán como para Pakistán, y no un solo programa para la región. «Han pasado más de seis años desde que los talibán fueron derrocados y todavía hay guerra, y la insurgencia controla parte del territorio», alertó el dirigente.

Antes de delinear su nueva política para Afganistán, Obama hizo énfasis en que el futuro de ese país está vinculado al de su vecino Pakistán, en cuya frontera actúan grupos extremistas, de acuerdo con los informes de inteligencia del Pentágono.

La Casa Blanca espera que el Congreso apruebe una ley que le permita el envío de ayuda por valor de 1.500 millones de dólares anuales durante los próximos cinco años para «construir escuelas, caminos y hospitales, y reforzar la democracia paquistaní».

El líder prometió no incurrir en los errores del pasado y aclaró que la relación con el Gobierno de Islamabad está basada en el apoyo a sus instituciones democráticas, una referencia al vínculo que se estableció bajo el Ejecutivo de George W. Bush con el general Pervez Musharraf.

Aunque este último llegó al poder en Pakistán mediante un golpe de Estado, y muchos cuestionaban su historial en materia de derechos humanos, Washington lo convirtió en su principal aliado en la región como parte de la estrategia para tratar de contener la amenaza extremista tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Sin embargo, Obama aclaró que el Gobierno del Estado asiático debe demostrar su compromiso con la estabilización de la zona fronteriza con Afganistán.

Detrás de Iraq. Durante la campaña electoral, el demócrata manifestó que Kabul debería ser la primera línea en la lucha contra el terrorismo, aunque en los últimos tres años el Pentágono le había negado muchos recursos porque las autoridades estaban centradas en la situación en Iraq.

En línea con su compromiso, el presidente anunció el envío de 4.000 nuevos soldados a la zona para junio, adicionales a los 17.000 que ordenó desplegar apenas llegó a la Casa Blanca.

La idea es reforzar la capacidad de combate contra la insurgencia y, simultáneamente, entrenar un Ejército afgano de 134.000 efectivos y una fuerza de Policía de 80.000 agentes para el año 2011.

Pero la nueva estrategia no tiene un foco exclusivamente militar. El presidente reconoció que para «avanzar en la seguridad necesitamos especialistas en agricultura y educación, ingenieros y abogados. Ésta es la manera de ayudar al Gobierno afgano a servir a su pueblo y desarrollar una economía que no esté dominada por las drogas ilícitas», expresó.

A lo largo de su discurso, el líder de la Casa Blanca insistió en la necesidad de coordinar los esfuerzos multilaterales para mejorar la situación en Afganistán y Pakistán y aclaró que la nueva estrategia había sido tratada con ambos Gobiernos, con la OTAN y los países donantes. A este respecto, Obama anunció que trabajará con Naciones Unidas para crear un Grupo de Contacto para la región con el fin de reunir a todos los países que tienen interés en estabilizar la zona, desde Rusia y China hasta Irán y las naciones del Golfo Pérsico.

FuenteFax Press 
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