Obama presiona a la OTAN para que envíe más tropas a Afganistán

El presidente estadounidense se reúne con el secretario general de la Alianza Atlántica, Jaap de Hoop Scheffer, al que pide mayor coordinación de la misión en el país asiático

El presidente de EEUU flirtea con la OTAN para conseguir un aumento de tropas en Afganistán. Pero, si por las buenas no logra su objetivo, no dudará en presionar a sus socios para ampliar una misión, en la que el inquilino de la Casa Blanca quiere centrar los esfuerzos para derrotar la amenaza de Al Qaeda y los talibán.

Obama se reunió ayer durante 45 minutos en el Despacho Oval con el secretario general de la Alianza Atlántica, Jaap de Hoop Scheffer, para preparar la cumbre del organismo que se celebrará los próximos 3 y 4 de abril en Estrasburgo (Francia) y Kehl (Alemania).

Según indicaron en unas breves declaraciones tras el encuentro, en las que no admitieron preguntas, ambos mandatarios abordaron asuntos como Afganistán, las relaciones con Rusia o la cooperación en la lucha contra el terrorismo.

La cita se celebró cuando el Gobierno de Obama se prepara para divulgar esta misma semana, posiblemente mañana, su revisión estratégica de la política hacia Afganistán, uno de los asuntos que dominarán la cumbre y que es, según De Hoop Scheffer, «la mayor prioridad operativa de la Alianza».

«Hay aún muchos desafíos. Hay muchas cosas que van bien pero también hay muchas que no van bien» en el país asiático, explicó el secretario general.

Por su parte, el presidente estadounidense declaró que tiene confianza «en que podemos crear un proceso por el cual la OTAN, que ya es muy fuerte, se hace aun más, donde podemos ser más efectivos en la coordinación de nuestros esfuerzos en Afganistán».

Durante el proceso de revisión, EEUU se ha mantenido en estrecho contacto con los aliados para recabar sus puntos de vista y tenerlos informados acerca de sus conclusiones.

«Creemos que podremos garantizar que los miembros de la organización, que ya han trabajado tan duro y hecho tantos sacrificios, reciben nuevos alientos», explicó Obama.

En la actualidad, la Alianza mantiene desplegados cerca de 55.000 soldados en Afganistán.

Estados Unidos tiene un contingente de 36.000 uniformados, a los que se sumarán en los próximos meses otros 17.000.

Washington buscaba pedir a los aliados durante la cumbre en Estrasburgo y Kehl una mayor implicación en la lucha contra la amenaza talibán y un aumento de su contribución en tropas, aunque hasta el momento ha encontrado un escaso apoyo.

Obama sí podría recibir la oferta de los socios de incrementar su participación en el adiestramiento de las fuerzas de seguridad afganas.

Otro asunto que el presidente norteamericano y De Hoop Scheffer abordaron fueron las relaciones con Rusia, a las que Washington quiere dar un nuevo comienzo. La OTAN ha acordado reanudar su diálogo con Moscú, tras haberlo interrumpido después de la invasión de Georgia en agosto pasado.

Según explicó Obama, Estados Unidos busca dar un nuevo comienzo a esa relación, pero «de manera que sea consistente con la Alianza Atlántica» y que respete el principio de que los países que «deseen ingresar en la institución pueden hacerlo».

Una de las principales quejas de Rusia hacia la OTAN es su expansión hacia los países del Este. Durante el mandato del ex presidente George W Bush, EEUU apoyó enérgicamente el ingreso en la OTAN de Georgia y Ucrania.

Los dos mandatarios abordaron asimismo los desafíos que encara la institución en el siglo XXI, entre ellos la proliferación nuclear, el terrorismo y los Estados fallidos. La organización prepara un nuevo concepto estratégico, que abordará entre otras cosas las misiones expedicionarias de la Alianza.

Obama tiene previsto comenzar el próximo martes una gira por Europa, la primera desde su llegada a la Casa Blanca, y que le llevará también a Londres, para participar en la cumbre del G-20; a Praga, para mantener un encuentro con la UE, y a Turquía.

FuenteEFE 
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