La Junta reitera su petición a Europa para desproteger al lobo al sur del río Duero

La Dirección General de Medio Natural aboga por un “inminente” cambio de la norma, mientras el delegado territorial de la Junta, Luciano Municio, agrega que “es Europa quien tiene esa potestad”

Once años después de que un lobo ‘explorador’, bautizado como Nelson, abandonara su manada en el sur de Valladolid para asentarse en la provincia de Segovia, iniciando la colonización de su territorio, la Junta de Castilla y León quiere que esta especie sea declarada “cinegética” en toda la comunidad autónoma, dando así por terminada la protección que goza al sur del río Duero.

“Esta es nuestra idea —señala el director general de Medio Natural, José Ángel Arranz—; en su expansión, el lobo ha superado el Duero, y ahora no tiene sentido que el río limite su estatus”. Sin embargo, la Junta no tiene potestad para cambiar el marco jurídico del lobo, labor que corresponde a la Comisión Europea. “La Junta ya solicitó, a través del Estado, una modificación, pero todavía no lo hemos conseguido”, agrega Arranz, quien insiste en que su departamento ha reiterado la petición al Ministerio de Medio Ambiente, para que acelere la negociación con Bruselas. “Si por nosotros fuera, (el cambio de “especie protegida” a “cinegética” al sur del Duero), sería inminente, pero hay que comprender que el asunto lleva una compleja tramitación”, lamenta Arranz.

Similares explicaciones da el delegado territorial de la Junta en Segovia, Luciano Municio, cuando algún ganadero le aborda para reprochar la permisividad de la Administración Regional con la especie: “Ahora, lo único que podemos hacer es plegarnos a las directrices que nos vienen de Europa. Esto no es una cuestión autonómica, la política a desarrollar está impuesta por la Unión Europea”. En este estado de la cuestión, Municio defiende que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino “tiene que poner algo por su parte”, “llevando a Bruselas las reivindicaciones de la Junta en este tema”.

En los primeros años de la actual década, a medida que el número de manadas iba aumentando en Segovia, los ataques al ganado fueron incrementándose. Una vez que la población se estabilizó, la cifra ha permanecido prácticamente constante. Así, de acuerdo con los datos facilitados por la Consejería de Medio Ambiente, en 2007 se registraron en la provincia un total de 117 denuncias por ataques al ganado. Al año siguiente, 2008, en número fue similar (116).

Con respecto al número de manadas existentes en tierras segovianas, en 2001 se estimaron “cinco o seis manadas”. En 2007, un censo encargado por la Junta hablaba de “seis manadas y una posible séptima”. Y ahora, el director general de Medio Natural considera que su número “está en torno a ocho”. Determinar, en base a estos datos, la población de lobos en la provincia es una labor harto complicada, ya que la variabilidad de una manada a lo largo del año dificulta sobremanera una aproximación. No obstante, Yolanda Cortés, coautora del libro “Ecología, censos, percepción y evolución del lobo en España”, aventura que una manada ‘tipo’ cuenta con entre cinco y siete ejemplares. Otros expertos consultados por esta Redacción dan por válida esta última teoría, considerado “desproporcionado” el cálculo de aquellos que defienden que la población lobuna de la provincia de Segovia ronda los 80 ejemplares.

Otoño, época de ataques

¿En qué época del año se producen más ataques de lobos?. Las estadísticas de la provincia de Segovia indican que en los meses de otoño, cuando los adultos empiezan a enseñar a cazar a sus cachorros. “A partir de septiembre se registran más daños; los lobos matan más de lo que necesitan para comer durante la etapa de instrucción de los jóvenes”, afirma un experto.

Habitualmente, los lobos entran en celo en el mes de marzo, teniendo lugar los partos en el mes de mayo. Cada camada consta de cinco o seis cachorros de media. En cuanto a su patrón social, los lobos viven en manadas territoriales compuestas por la pareja reproductora y la descendencia nacida en los últimos años. Al llegar a los dos años de edad, cuando alcanzan la madurez sexual, los lobos abandonan la manada. Y es precisamente en ese momento, mientras son ‘flotantes’ o ‘transeúntes’, cuando colonizan nuevos territorios, como ha ocurrido en la provincia de Segovia desde el año 1998.

Por lo que respecta a su comportamiento, su actividad es predominantemente nocturna, en parte para evitar el contacto con el hombre.

La tramitación de un expediente

Cuando se produce un ataque, el ganadero tiene dos días para comunicar el hecho a la Junta. Dado el aviso, personal de la Junta o contratado por la Administración Regional se persona en el lugar para elaborar un informe del suceso. De acuerdo con la información facilitada por la Junta, el ganadero tiene después un mes de plazo para solicitar el pago de los daños, para lo cual debe rellenar un impreso y llevar una copia de su seguro.

“El pago suele tardar entre dos y tres meses”, asegura Arranz, agregando que “hacerlo en menos tiempo resulta complicado”. Por su parte, Municio señaló ayer que “los plazos administrativos son los que son, pero puedo certificar que en la Junta hacemos todo lo que está en nuestras manos para que el tiempo que tenga que esperar el ganadero para recibir las indemnizaciones sea el menor posible”.

FuenteGuillermo Herrero 
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