El PP recurre los Presupuestos de 2009 por «falsos y desfasados»

La formación conservadora lleva las Cuentas Públicas ante el Constitucional para denunciar que no recogen todos los gastos previstos y que atentan contra derechos de los funcionarios

Pese a que no implica revelaciones escandalosas ni la petición de dimisiones en cadena, el recurso que el PP presentó ayer contra los Presupuestos Generales del Estado es, sin duda, una de las más espectaculares acciones de oposición al alcance del partido de Mariano Rajoy. Poner en tela de juicio unas cuentas públicas supone, al margen quizá de la moción de censura, la afrenta suprema a un Ejecutivo, pues no en vano se trata de la norma que posibilita el funcionamiento de toda la Administración pública. La número tres de la formación conservadora, Soraya Sáenz de Santamaría fue, junto con el responsable económico de Génova, Cristóbal Montoro, la encargada de registrar un recurso que alega que los Presupuestos están basados en previsiones macroeconómicas «falsas», por no incluir la totalidad de los gastos del Estado. Además, siempre según los argumentos populares, vulnera los derechos sociales de los funcionarios.

En declaraciones de la propia portavoz parlamentaria del principal partido de la oposición, es la primera vez que en España se recurren unas cuentas públicas por estar hechas «en fraude» y basadas en unas estimaciones «desfasadas», tal y como, según puso de relieve la vallisoletana, reconoció en su día el ministro Pedro Solbes.

En concreto, el Grupo Popular discute 17 preceptos de la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2009, así como los capítulos económicos de la norma y todos los anexos vinculados a ellos.

Sáenz de Santamaría explicó que la Carta Magna prevé que cada año el Gobierno elabore los Presupuestos, pero no que estén basados en estimaciones «falsas».

Añadió que, además, las cuentas del presente año son «fraudulentas», porque, durante su tramitación, el Gobierno aprobó reales decretos que contienen gastos que no se han reflejado, como, por ejemplo, los intereses o la deuda pública generados para poner en marcha el denominado Plan E.

La portavoz popular señaló que otra de las razones que han llevado las cuentas al Constitucional es la «alteración del régimen de pensiones, derechos pasivos e incompatibilidades de los funcionarios» públicos, especialmente por lo que respecta a los integrantes de las Fuerzas de Seguridad.

En este sentido, en el recurso del PP se argumenta que la Ley de Presupuestos incluye disposiciones adicionales que modifican la Ley de Clases Pasivas mediante un recorte del importe de las pensiones de jubilación por incapacidad permanente para el servicio y el establecimiento de la incompatibilidad del cobro de una pensión con el desempeño de un puesto de trabajo en el sector privado.

Sáenz de Santamaría razonó que, dado que los Presupuestos tienen una vigencia anual y se limitan a asuntos relativos a ingresos y gastos del Estado, no pueden contemplar medidas permanentes. A juicio de la dirigente conservadora, la triquiñuela del Ejecutivo pretende eludir así el debate en las Cortes de un «recorte social», conocido como pensionazo, que ha llevado a militares, guardias civiles y policías a protestar en la calle.

Respecto a la tardanza en recurrir una ley que se aprobó el pasado mes de diciembre, Sáenz de Santamaría explicó que a los servicios jurídicos del PP les ha llevado mucho tiempo redactar un recurso «serio y bien fundamentado».

La iniciativa popular mereció poco más que el desprecio por parte del Gobierno, que, a través de Pedro Solbes, ironizó al respecto, ya que se trata «del recurso de todos los años». No obstante, el titular de Economía anunció que lo estudiará «con todo detenimiento».

Sáenz de Santamaría deja abierta la puerta a una futura moción de censura

El respaldo electoral logrado en Galicia ha dado alas al PP, que ahora está convencido de que la posibilidad de desalojar a los socialistas de Moncloa es mucho más que una utopía. De hecho, los planes de la formación de Génova pasan por lograr la victoria en los comicios europeos de junio y, con tales avales, forzar la salida del Gobierno de Zapatero, cada vez más castigado por la crisis.

Lo cierto es que la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, subió ayer un nuevo peldaño de la escalera que conduce a Moncloa y, tras reiterar la preocupación de su partido por la inestabilidad y la falta de apoyos parlamentarios del Gobierno, abrió la puerta a una posible moción de censura. «Todo se andará», fueron sus palabras exactas.

«Nos preocupa que tenemos un Gobierno solo, que no sabe cómo va a sacar adelante las pocas leyes que está enviando a la Cámara Baja y que, además, está completamente paralizado y es incapaz de reaccionar ante la debacle económica», lamentó Sáenz de Santamaría.

Muy similares fueron las quejas de su jefe y líder del PP, Mariano Rajoy, para quien el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero se ha convertido en una «máquina implacable de generar desconfianza» entre la ciudadanía, puesto que está adoptando medidas monetarias «a tontas y a locas» y «sin un plan previo», lo que las condena al inevitable fracaso.

FuenteAgencias 
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