Chacón proclama que la decisión de dejar Kosovo es de todo el Gobierno

Para justificar los lamentos del ministro Moratinos, que dijo no haberse enterado de la retirada, la jefa de Defensa argumenta que le pareció «correcto» que primero lo supieran las tropas

La descomunal polvareda levantada por el repentino anuncio de la ministra de Defensa, Carme Chacón, de la retirada de las tropas españolas desplegadas en Kosovo ha permitido comprobar que el rápido ascenso de la catalana, favorita de Zapatero hasta el punto de que sería la elegida para sucederle, ha generado envidias en el seno del Gobierno, y no todas sanas. La polémica también evidencia que algunos miembros del Gabinete, como por ejemplo el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, están ya amortizados y no sería nada extraño que protagonizaran una pronta remodelación gubernamental.

En todo caso, al margen de la lectura extraoficial, ayer fue el día de arreglar los rotos causados por el asunto, que ha puesto al descubierto las vergüenzas de un Ejecutivo falto de coordinación. Así, después de que el propio Moratinos pusiera a Chacón a los pies de los caballos al negar que se le hubiera siquiera comunicado la salida de los soldados, la ministra se vio obligada a templar gaitas y manifestó que la marcha de Kosovo es «inamovible» y responde a una decisión «de todo el Gobierno de España». Como excusa para la falta de coordinación ministerial, la catalana argumentó que «lo correcto era que primero se enterasen las propias tropas».

En una rueda de prensa celebrada en la localidad gaditana de Rota, la primera que ofrece en solitario como jefa de Defensa desde que asumió el cargo, en abril de 2008, Chacón explicó que en Kosovo hay dos operaciones, de las cuales una es anterior a la declaración «unilateral» de independencia y la otra posterior. Por ello, aseguró que España «no va a participar en ningún caso» en el despliegue más tardío en el tiempo, porque no reconoció a Kosovo como Estado.

La ministra insistió en que la marcha de los efectivos se hará «de forma escalonada» y en coordinación con los aliados, atendiendo a una planificación «basada en la responsabilidad y la solidaridad», motivos por los que se decidió mantener la presencia española hasta un año después de la declaración de independencia del territorio balcánico.

La misión de España, dijo, se basaba en «garantizar un nivel de seguridad que permitiera el regreso a sus hogares de los desplazados y refugiados, garantizar la libertad de movimientos en todo el territorio y proteger a las minorías religiosas y étnicas».

En tal sentido, agregó, «ya advertimos desde el primer momento que los militares patrios no iban a participar en las nuevas tareas», que tienen «relación directa» con la declaración de independencia la creación y consolidación de las nuevas instituciones kosovares.

La decisión de retirar las tropas ahora obedece, según la socialista, a «las necesidades operativas y de planeamiento de las Fuerzas Armadas» y se materializará, de un modo «gradual y ordenado» y estará «acompasada con el ritmo de nuestras rotaciones», que se realizan cada cuatro meses.

También le quitó hierro al asunto Moratinos, quien se desdijo para afirmar que «conocía» la decisión de abandonar Kosovo y negar que existan «divergencias» entre su departamento y el de Defensa.

FuenteAgencias  Madrid
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